Sin susto, Zapatero forma gobierno propio

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Lo que estaba previsto ocurrió. Rajoy no despierta multitudes, el PSOE obtuvo 44% de los votos. España consagra el bipartidismo

Madrid (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - Los socialistas consiguieron una clara victoria en las elecciones generales celebradas ayer en España, en las que mejoró su posición el opositor Partido Popular (PP) y se consolidó el bipartidismo en detrimento de las fuerzas minoritarias.

Con 96,89% de los votos escrutados, el gubernamental Partido Socialista (PSOE) había conseguido 43,71%, 169 escaños, frente a 40,13%, 154 escaños, que obtuvo el Partido Popular (PP). En las elecciones de 2004, el PSOE logró 164 y el PP 148.

Ha sido una victoria «clara», dijo Rodríguez Zapatero, ante los cientos de seguidores y simpatizantes socialistas que en la noche se congregaron frente a la sede nacional del partido, en Madrid.

El presidente del gobierno dedicó sus primeras palabras al ex concejal socialista asesinado por ETA el pasado viernes, Isaías Carrasco, y a todas las víctimas del terrorismo y prometió gobernar para todo el país «con mano firme y con mano tendida».

«Gobernaré profundizando lo que hicimos bien y corrigiendo errores, gobernaré con diálogo social y político, y para asegurar la colaboración entre todas las administraciones, para todos pero pensando en los que no tienen de todo», añadió el presidente. «Hace cuatro años que me dijeron aquí mismo que no los fallara. No lo olvidé ni un sólo día y me esforcé por estar a la altura de su exigencia», les dijo.

«Gobernaré profundizando en las cosas que hemos hecho bien y corrigiendo los errores». «Gobernaré, dijo Zapatero, «con mano firme y con la mano tendida», sobre «los valores de la convivencia». «Creo en la España unida y diversa.»

  • Distancias

    Los populares reconocieron el triunfo socialista pero, tal y como dijo el líder del PP ante sus seguidores, Mariano Rajoy, han recortado distancias con el gobierno y mejorado su posición en el Parlamento, al lograr seis diputados más de los que tenía en la actualidad.

    Flanqueado por los pesos pesados de su partido, en el balcón de la sede popular, Rajoy dio las gracias a todos los que confiaron en el PP y aseguró: «Hemos sacado más votos que nunca». El líder conservador llamó a Rodríguez Zapatero para felicitarlo y para desearle suerte «por el bien de España».

    Los grandes perdedores de estas elecciones son la mayoría de las fuerzas minoritarias o regionales, especialmente el bloque izquierdista Izquierda Unida (IU), hasta ahora la tercera fuerza política del país en número de votos, ya que pierde 3 de sus 5 diputados y, por lo tanto, también se queda sin su propio grupo parlamentario.

    Su líder, Gaspar Llamazares, asumió la responsabilidad de la derrota y denunció el efecto de lo que definió como «tsunami bipartidista».

  • Nacionalistas

    También ha sido especialmente marcado el retroceso de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), la formación independentista catalana, que perdió 400.000 votos y pasará de los 8 diputados que tenía en la anterior Legislatura a 3 en la próxima.

    Los nacionalistas catalanes moderados de Convergencia i Unio (CiU), los nacionalistas vascos moderados del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y los nacionalistas gallegos de izquierdas del Bloque Nacionalista (BNG), fueron otros de los perjudicados, aunque todos ellos lograron mantener su posición en el Parlamento nacional.

    La gran sorpresa de la jornada la ha dado Unión Progreso y Democracia (UPyD), un partido nuevo, liderado por la ex veterana socialista Rosa Díez, que conseguiría representación parlamentaria con un escaño.

    «Trabajaremos para que los nacionalistas no boicoteen las políticas nacionales, las políticas de Estado, las que un país necesita para progresar», dijo una eufórica Díez, también rodeada y aclamada por sus seguidores.

    La normalidad y la ausencia de incidentes de consideración han sido la nota dominante de esta jornada electoral, durante la que se repitieron los homenajes a las víctimas del terrorismo.

    Es de destacar asimismo el elevado índice de participación, superior a 75% de los más de 35 millones de españoles con derecho a voto, y prácticamente igual al registrado en las elecciones de marzo de 2004.

    No obstante, la abstención ha sido alta, alrededor de 35%, en el País Vasco (Norte), donde la organización terrorista ETA había hecho un llamamiento en favor de la abstención en respuesta a la prohibición judicial para que su brazo político, Batasuna, participara en estos comicios.

    El PSOE, con el objetivo de lograr la máxima movilización política para llegar al techo de su caudal electoral, se había concentrado en pedir el voto contra el PP, por lo que muchos ciudadanos volvieron ayer a ejercer el «voto útil». Por su parte, el PP centró su campaña principalmente en la lucha contra el terrorismo, la inmigración y la economía.
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