Bagdad y Teherán (EFE, ANSA, Reuters, ASN) - Las autoridades iraquíes paralizaron ayer la producción de petróleo, a raíz del recrudecimiento de los choques entre tropas de Estados Unidos con las milicias radicales chiitas que responden al clérigo chiita Moqtada al-Sadr. El gobierno interino de Bagdad acusó a Irán, también chiita, de apoyar la resistencia del líder rebelde, y calificó a su vecino musulmán de «principal enemigo de Irak».
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«Hemos suspendido el bombeo de petróleo por motivos de seguridad», declaró Hasanin Mohammed al Mohammedi, vocero de la empresa de petróleo del sur del país. Los oleoductos de la región Bassora son los únicos que se utilizan para exportación.
En un marco de creciente y repetida violencia, el gobierno iraquí, elegido con la aprobación de Estados Unidos, dispuso el toque de queda en Ciudad Sadr, un barrio del nordeste de Bagdad en el que malviven cerca de 2,5 millones de iraquíes, después de que al menos 30 personas murieran en sus calles a causa de feroces enfrentamientos. La crítica situación se extiende también a Najaf, ciudad santa para los chiitas, en donde en los últimos cinco días las muertes alcanzaron a 360 milicianos del ejército de Mehdi (de Al-Sadr) y habitantes locales, y a cinco soldados estadounidenses. El ministro de Defensa iraquí, Hazim al-Shalaan, afirmó que «nuevamente Irán (país con predominancia de chiitas) dejó sus huellas digitales en Najaf».
• Enemigo número uno
El funcionario se refirió a «armas fabricadas en Irán que fueron halladas en manos de los criminales. Irán sigue siendo el enemigo número uno de Irak», concluyó Shaalan. Para su mayor preocupación, la prensa de Teherán informó que hay anotados 15.000 iraníes dispuestos a inmolarse en Najaf o Kerbala, enclaves chiitas. La única noticia positiva de ayer fue la liberación de dos camioneros jordanos, un sirio y un libanés, que habían sido secuestrados por extremistas entre fines de julio y comienzos de agosto.
Entretanto, un juez iraquí dictó órdenes de detención contra Ahmed Chalabi, jefe del Congreso Nacional Iraquí (CNI) y su sobrino Salem. El primero está en Teherán y el segundo en Londres, pero ambos manifestaron intenciones de afrontar los cargos en Bagdad por defraudación y asesinato, respectivamente. Salem Chalabi es abogado representante de Estados Unidos ante el Tribunal Especial Iraquí (TSI) encargado de juzgar al ex dictador Saddam Hussein.
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