Tabaré Vázquez y Bush profundizaron vínculos comerciales en Colonia
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El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo que Sudamérica le "importa muchísimo", mientras su colega de Uruguay, Tabaré Vázquez, afirmó que su gobierno y Estados Unidos comparten valores comunes, como "la defensa de la democracia y de las libertades".
Bush aseguró que promoverá "lo antes posible" un proyecto de ley sobre inmigración que cuente en el Congreso con el apoyo de demócratas y republicanos y que represente una ley "compasiva".
Explicó que América del Sur "importa muchísimo" a Washington y aclaró que "la relacion puede mejorarse".
Bush se refirió explícitamente a la producción de carne, arándanos y software como áreas en las que se puede mejorar el intercambio entre los dos países.
Uruguay exporta a Estados Unidos el 10 por ciento de su producción de software.
Bush, que visitó Brasil el viernes, selló una alianza con Lula para la promoción de etanol, con la meta de reducir la dependencia petrolera. Brasil y Estados Unidos producen alrededor del 70% del etanol mundial.
Vázquez recibe a Bush en el bucólico ambiente de Anchorena para hablar de estos asuntos en privado, quizás pescando juntos en el Río San Juan. Luego le ofrecerá un almuerzo, que constará de una tradicional parrillada (carne asada a las brasas), que incluirá corderos de la raza Poll Dorset.
Ese ambiente de campo es un contrastre con las manifestaciones que tuvieron lugar el viernes Brasil, Uruguay y Argentina. En Sao Paulo, movimientos sociales y de izquierda se lanzaron a las calles "A la caza de Bush", lema de la protesta. Entre ellos, unos mil jóvenes de agrupaciones estudiantiles se concentraron a unas tres cuadras del hotel Hilton donde se hospedó Bush, hasta donde la barrera policial les permitió acercarse, para manifestar su repudio.
En tanto, al menos seis mil manifestantes marcharon en Montevideo, donde se generaron hechos violentos: las vidrieras de dos restaurantes McDonald's fueron destruidas, así como las de una iglesia, y dos periodistas fueron heridos. En Colonia, con el lema "Fuera genocida de América Latina", grupos radicales llegaron con banderas palestinas, venezolanas, cubanas y uruguayas.
Al otro lado del Río de la Plata, en Buenos Aires, grupos radicalizados del movimiento de piqueteros (pobres y desocupados) se enfrentaron con policías y quemaron banderas de Estados Unidos.
Asimismo, en Colombia, Guatemala (próximas etapas del viaje de Bush), así como en Bolivia, se preparaban diversos actos de repudio.



