23 de mayo 2005 - 00:00

Tarija también plebiscita dividir Bolivia

Todo es posible en la Bolivia de hoy. Desoyendo las quejas de la mayor parte del país y las advertencias sobre una posible disolución nacional, Tarija se sumó a Santa Cruz de la Sierra al convocar a un referendo por su autonomía para el 12 de agosto. Algo grave si se tienen en cuenta las recientes advertencias de las FF.AA. contra dicha decisión y en momentos en que ningún analista se permite descartar la eventualidad de un golpe de Estado. El problema es que el Congreso aún no se ha puesto de acuerdo para autorizar esas consultas -por tanto, ilegales-, y se teme que el reclamo por una Bolivia federal termine haciéndoles el juego a los sectores más ultras, que directamente proponen separar a las regiones más ricas del resto del país. Es otro costado de la crisis del gas, que esta semana recrudecerá con protestas y paros por la nacionalización del recurso. Todas las miradas se concentrarán hoy en lo que haga ante este complejo cuadro el acosado presidente Carlos Mesa.

Miles de campesinos bolivianos llegarán hoy, tras una larga marcha, a La Paz. Reclamarán la nacionalización de los recursos energéticos del país.
Miles de campesinos bolivianos llegarán hoy, tras una larga marcha, a La Paz. Reclamarán la nacionalización de los recursos energéticos del país.
La Paz - Fue un fin de semana de fiesta en La Paz. La celebración de Jesús del Gran Poder volcó a 25.000 bailarines y a varias decenas de miles de paceños a las calles para esta celebración tradicional que convoca a todas las clases sociales, con predominancia, claro está, de los más pobres. Coloridos trajes confeccionados por manos expertas, hermosas mujeres y pasos de baile asombrosamente coordinados, pintaban hasta ayer a una sociedad con motivos para festejar.

«Mañana volvemos a estar todos tristes»,
dijo avanzada la madrugada del domingo Juan Carlos, un espectador de 40 años, con una crudeza a prueba de incautos. El epicentro de esa fiesta, la plaza San Francisco, es desde hoy a la mañana sede de nuevos reclamos, en el marco de un país signado por un desaliento generalizado y los peores riesgos de inestabilidad institucional.

El líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), el cocalero Evo Morales, llega a La Paz para realizar un «cabildo abierto», como punto culminante de una marcha de campesinos del Chapare, que se originó en Caracollo hace una semana.

Este grupo aparece como uno de los más moderados entre los reclamantes. Aunque nadie en Bolivia resistiría un test de coherencia con lo que se dijo el mes pasado, Morales ahora no pide la nacionalización total de los hidrocarburos, sino que pretende que la legislación establezca 50% directo de regalías y mecanismos de veto para las comunidades indígenas.

La Central Obrera Regional (COR) de El Alto, que dirige Roberto de la Cruz, y la Federación de Juntas Vecinales de esa populosa localidad lindante con La Paz convocan, por su parte, a un paro desde hoy que podría ser por tiempo indefinido. En los últimos días estas organizaciones, cercanas al jefe de la Central Obrera Boliviana (COB), Jaime Solares, matizaron su exigencia de que se cierre el Congreso y de que renuncie el presidente Carlos Mesa, ante la eventualidad de que se produzca un golpe de Estado. Entienden que aquella petición alimentaba a los golpistas, lo que parecía bastante evidente antes de formularla.

También marcharán los mineros, ligados a Solares, que suelen hacerse notar en La Paz con la explosión de dinamita. En este sentido causó preocupación el hallazgo en El Alto de 4.589 cartuchos de dinamita, 5.000 metros de mecha y 4.100 detonadores, entre otros explosivos. El material decomisado por la Policía habría servido para volar la Plaza Murillo, donde está ubicada la sede de gobierno.

• Personalidad

Solares es un errático dirigente sindical, afecto a las declaraciones catastrofistas y amante de las amenazas dinamiteras.

Por último, el sector de los aimaras, que conduce
Felipe Quispe, también prepara una marcha desde El Alto hacia el centro de la capital administrativa de Bolivia para mañana.

Mesa afronta este aluvión de protestas en extrema debilidad.
Zarandeado por la prensa que le critica falta de decisión, por las petroleras, a las que disgusta la norma sancionada que el mandatario dejó pasar y por todos los sectores antes mencionados, debe gobernar en clara minoría legislativa. Sólo cuenta con un denominado Bloque Patriótico, formado por legisladores disidentes de las bancadas mayoritarias MAS, MNR ( Movimiento Nacionalista Revolucionario) y el MIR ( Movimiento de Izquierda Revolucionaria).

Por si todo esto fuera poco, un comité cívico de Santa Cruz de la Sierra, la región más rica de Bolivia donde viven cerca de 2,3 millones de personas, avanzó el sábado en la convocatoria a un referéndum por la autonomía para el 12 de agosto.
Esta convocatoria autonomista tuvo su rebote en Tarija, la zona con mayores reservas de gas y en la que milita el ex mandatario Jaime Paz Zamora, que también llamó a la consulta para el mismo día. Para el gobierno de Mesa, esas convocatorias son ilegales, aunque todos coinciden en Bolivia en abrir paso a que las regiones tengan autogobierno.

• Cautela empresaria

Las principales empresas energéticas se manejan por estos días con extrema cautela ante la entrada en vigencia de la nueva Ley de Hidrocarburos (3.058) promulgada por el Congreso, que establece 18% de regalías, 32% de impuesto directo no deducible de otros y 25% de carga a las utilidades. Fuentes de la Confederación Boliviana de Hidrocarburos, que agrupa a los principales actores del sector (Total, Halliburton, British Petroleum, Repsol YPF y Petrobras, entre más de 20 firmas) insisten en que la norma es «inconstitucional» y « confiscatoria».

Empresarios y gobierno se mueven con sigilo hasta que avancen los acontecimientos. Según informó ayer el diario local «La Prensa», Petrobras habría mostrado predisposición a mudar los contratos anteriores al nuevo marco, mientras que el canciller boliviano,
Juan Ignacio Siles, viajará para reunirse en Madrid, el 30 y 31 de mayo, con la cúpula de Repsol YPF con igual fin. un

El gobierno brasileño de Luiz Inácio Lula da Silva, que anunció el probable congelamiento de las inversiones de Petrobras, principal empresa del sector en Bolivia, acordó formar un equipo de trabajo con el gobierno de Mesa para analizar los pasos a seguir.

La nueva legislación que entró en vigencia el viernes está teniendo consecuencias inmediatas, en lo que parece ser un juego de posicionamiento de las partes.

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