Momentos de tensión e incertidumbre se vivieron este sábado por la tarde en los alrededores de la Casa Blanca, en Washington, luego de que una persona abriera fuego contra agentes del Servicio Secreto en un puesto de control ubicado fuera del complejo presidencial. El atacante fue baleado por los efectivos y murió más tarde en un hospital de la zona.
Al momento del hecho, el presidente Donald Trump se encontraba en la residencia oficial y no fue afectado por el episodio. Según un funcionario del Gobierno, el mandatario fue informado de lo ocurrido por el Servicio Secreto.
De acuerdo con la información preliminar del organismo, el sospechoso se acercó poco antes de las 18 hora local a un puesto de control en las inmediaciones de 17th Street y Pennsylvania Avenue NW, a una cuadra del complejo presidencial, y comenzó a disparar contra los agentes. Los oficiales respondieron al ataque, hirieron al agresor y lo trasladaron a un centro de salud, donde finalmente murió.
Durante el intercambio de disparos, una persona civil también resultó herida. Por el momento, no estaba claro si fue alcanzada por los disparos iniciales del atacante o durante la respuesta de los agentes. Según medios estadounidenses, el transeúnte se encontraba en estado crítico.
Periodistas que trabajaban en la zona del North Lawn escucharon lo que describieron como decenas de disparos y recibieron la orden de refugiarse en la sala de prensa de la Casa Blanca. Agentes del Servicio Secreto bloquearon los accesos y restringieron la circulación mientras avanzaba el operativo.
La corresponsal de ABC News en la Casa Blanca, Selina Wang, publicó un video en el que se la ve tirarse al suelo al escuchar las detonaciones mientras grababa un contenido para redes sociales. Otros periodistas de cadenas como CNN, NBC y agencias internacionales también reportaron haber escuchado una serie de disparos.
Disparos en la Casa Blanca
El confinamiento preventivo para la prensa duró unos 40 minutos y fue levantado poco después de las 18.45 hora local. Durante ese lapso, agentes armados se desplegaron por los jardines y accesos del complejo presidencial.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó que agentes del organismo se encontraban en la escena para colaborar con el Servicio Secreto en la investigación. “El FBI está en el lugar y apoya al Servicio Secreto ante disparos efectuados cerca de los terrenos de la Casa Blanca”, indicó el funcionario en redes sociales.
El antecedente de la Cena de Corresponsales
El hecho tuvo lugar casi un mes después del tiroteo que se produjo el sábado 25 de abril durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, realizada en el Hotel Washington Hilton, en Washington.
Esa noche, el Servicio Secreto evacuó rápidamente al presidente Donald Trump, a la primera dama Melania Trump y al vicepresidente JD Vance, que se encontraban entre los asistentes al evento. El operativo se desplegó luego de que se escucharan disparos en las inmediaciones del hotel, lo que provocó momentos de pánico entre funcionarios, periodistas e invitados.
Por ese episodio fue detenido Cole Tomas Allen, un hombre de 31 años oriundo de Torrance, California, señalado por las autoridades como el presunto atacante. Según la información oficial difundida entonces, Allen portaba un fusil y cartuchos visibles cuando irrumpió en las cercanías del lugar donde se desarrollaba la cena.
Tras ser reducido por las fuerzas de seguridad, el sospechoso quedó bajo custodia y fue acusado de intentar asesinar al presidente estadounidense, además de enfrentar otros cargos. Trump no resultó herido y luego fue trasladado nuevamente a la Casa Blanca.