3 de marzo 2004 - 00:00

Terror también en Pakistán con la masacre de 45 fieles

Terror también en Pakistán con la masacre de 45 fieles
Quetta, Pakistán (Reuters) --Por lo menos 45 personas murieron y más de 150 resultaron heridas ayer en un ataque con fusiles automáticos y granadas, aparentemente por musulmanes radicales sunitas, contra una procesión de chiitas en el sudoeste de Pakistán.

El atentado en la ciudad de Quetta ocurrió cuando un numeroso grupo de musulmanes chiitas realizaba una procesión para conmemorar el martirio de Hussein, nieto del profeta Mahoma, una de las principales figuras de la historia religiosa de los chiitas y asesinado hace 1.324 años. Este atentado fue casi en simultáneo con el ocurrido en las ciudades iraquíes de Kerbala y Bagdad también en el marco de la fiesta de Ashura, lo que despertó sospechas fundadas sobre una presunta coordinación de los terroristas (ver aparte).

• Heridos

Fuentes médicas dijeron que más de 150 personas resultaron heridas en el atentado. Las fuentes agregaron que en el hospital militar de Quetta había 25 muertos y al menos 115 heridos, 20 de ellos en estado muy grave.

Un médico del hospital civil dijo por su parte que en ese centro hospitalario habían recibido 19 cadáveres -incluyendo los de dos atacantes-y 41 heridos, siete en estado grave, entre los que estaba al parecer uno de los militantes que llevaron a cabo el ataque.

La mayoría de las víctimas murieron a consecuencia de disparos de armas de fuego, las explosiones y la estampida que ocurrió tras el ataque.

• Enfrentamiento

En otro incidente ocurrido en Pakistán, el líder local de un grupo ilegal de militantes chiitas murió y más de 30 de sus seguidores resultaron heridos en un enfrentamiento con miembros de la mayoría sunita, informó la policía. El ataque contra la procesión chiita en el centro de Quetta fue el peor incidente de violencia sectaria en Pakistán desde un atentado suicida contra una mezquita chiita que mató a 57 personas en julio en la misma ciudad.

«Los terroristas comenzaron a disparar desde un balcón contra los participantes en la procesión» y algunos miembros de la comunidad chiita Hazara que llevaban armas respondieron al ataque», indicó el viceinspector general de la policía de Quetta, Riaz Khan.

Los atacantes se suicidaron al verse rodeados
. «Cuando los terroristas se vieron rodeados, al menos dos de ellos se volaron a sí mismos con granadas. Vi partes de sus cuerpos destrozados colgando sobre los cables del tendido eléctrico que pasa por frente del balcón», explicó Khan. Testigos dijeron que los fusiles de los atacantes tenían escrito el nombre del ilegal grupo sunita Lashkar-e-Jhangvi, que ha realizado varios actos de violencia sectaria en el pasado.

Los chiitas salieron de inmediato a las calles de Quetta para expresar su ira por el atentado, quemando más de 100 negocios de miembros de la mayoría sunita.


El gobierno paquistaní tuvo que enviar tropas para tratar de restaurar el orden e impuso un toque de queda, mien-tras enormes columnas de humo salían de varios negocios del mercado principal de Quetta.

«No salgan a la calle, un toque de queda ha sido impuesto»,
advirtió la policía paquistaní a los residentes de Quetta por medio de altoparlantes.

Dejá tu comentario

Te puede interesar