Tragedia en Sumatra: según la ONU, hay entre 3.000 y 4.000 personas bajo los escombros
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"Incluso el minarete de la mezquita, de más de veinte metros de altura ha desaparecido, todo el pueblo está a unos treinta metros de profundidad", apuntó el funcionario.
El 70 por ciento de las viviendas particulares de Padang -casas que se derrumbaron por completo o han perdido el tejado o la fachada- permanecen totalmente desatendidas, a pesar de que bajo sus escombros hay cadáveres.
"Los equipos de emergencia que han venido son insuficientes", aseguró Amora Lubis, antiguo miembro del Parlamento local y ahora empleado de la organización musulmana indonesia Muhammadiyah, junto a los restos de una escuela de formación profesional de la ciudad de Padang.
"Aquí aún no ha venido nadie. El segundo piso se hundió sobre el primero: el de los talleres y no sabemos cuántas personas había dentro", relató Mohamed Jamil, profesor del centro, que se niega a pisar las ruinas por si pudiera haber gente sepultada.
Este colegio, donde estudiaban decenas de adolescentes de entre 12 y 15 años, es tan sólo uno de los más de 1.200 edificios que derribó el seísmo de 7,6 grados de magnitud en la escala abierta de Richter y que aún no ha recibido asistencia de los equipos de emergencia y evaluación de daños tres días después.
Esta geografía del horror ignorado se extiende por toda Padang, una ciudad de 900.000 habitantes, y afecta a hospitales, edificios públicos, centros comerciales, universidades, colegios y academias de idiomas.
Ante la imposibilidad de recibir ayuda, la gente ha empezado a organizarse por su cuenta y los vecinos colaboran en las tareas de desescombro de edificios y calles, y comparten techo y alimentos si es preciso, ante la avalancha de desplazados sin hogar.
Padang y sus alrededores siguen sin fluido eléctrico y las comunicaciones telefónicas son difíciles, los hospitales están saturados y los precios de los bienes básicos que empiezan a escasear, como el agua potable y la gasolina, se están disparando.
Indonesia se asienta sobre el "Anillo de Fuego del Pacífico', una zona de gran actividad sísmica y volcánica que sufre unos 7.000 terremotos al año, la mayoría moderados.
El 26 de diciembre de 2004, un seísmo de 9,1 grados de magnitud sacudió el norte de Sumatra y provocó un tsunami (ola gigante) que sembró la destrucción en una docena de naciones bañadas por el Océano Indico y dejó más de 226.000 muertos.



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