4 de noviembre 2002 - 00:00

Triunfo de islamistas moderados en Turquía

Ankara (ANSA, Reuters, EFE, AFP, DPA) - La victoria del islámico Partido por la Justicia y el Desarrollo (AKP) del moderado Recep Tayyip Erdogan, en las elecciones parlamentarias de ayer, con 35% de los votos, abre una serie de interrogantes en el panorama político de Turquía.

Tras conocerse los resultados parciales difundidos anoche por las cadenas de televisión estatal TRT y privada NTV, Erdogan aseguró que «está listo para entrar en un gobierno que acelere la integración de Turquía en Europa y el mundo».

El primer ministro turco Bulent Ecevit, líder del partido de Izquierda Democrática (DSP), reconoció la derrota electoral y opinó que «la victoria del partido de Erdogan causará una crisis de gobierno».

Según los resultados sobre 75% de los votos escrutados, el partido AKP obtiene 34% y en segundo lugar se ubica el Partido Republicano del Pueblo (CHP, izquierda laica) con 19%.

Luego se ubican el Partido de la Justa Vía (DYP, centro derecha) del ex premier Tansu Ciller con cerca de 9% y el Partido de Acción Nacionalista (MHP) del ex premier Devlet Bahceli, con 8%.

Dada la amplia mayoría de votos entre la primera y la segunda fuerza, el AKP podría formar el gobierno sin apoyo de otro partido al obtener al menos 350 de las 550 bancas, según cálculos propios declarados por el vicepresidente Murat Mertcan.

Pese a la inspiración islámica del AKP -creado en 1998 tras la disolución del Partido de la Virtud-Erdogan se definió como «laico, reformista y modernizador» y en favor de las «inversiones extranjeras» en el país.

«Aplicaremos los principios laicos exactamente como están inscritos en la Constitución», prometió.

Erdogan no podrá ser elegido premier ministro debido a una inhabilitación para ocupar cualquier cargo público hasta 2004, dispuesta por el Tribunal Constitucional de Turquía por incitar al odio religioso.

Incluso sobre su partido pesa una posible prohibición legal de su funcionamiento por igual motivo, además de la acusación de enriquecimiento ilícito contra Erdogan.

La segunda fuerza de la jornada electoral que convocó a 41 millones de turcos, liderada por
Deniz Baykal, tiene como antecedentes las figuras del mítico padre de la república laica turca Mustafa Kemal Ataturk y el ultramoderno, globalizador y liberal Kemal Dervis, ex vicepresidente del Banco Mundial, un hombre ligado a las finanzas internacionales y sectores avanzados de la sociedad estadounidense.

Las elecciones anticipadas celebradas en la última jornada, tras la crisis de gobierno causada por la precaria salud del premier, son consideradas claves en la aspiración de integrar la Unión Europea (UE), y perfila un sustancial bipartidismo en el sistema político turco.

Muchos adversarios de Erdogan -ex alcalde de Estambul-lo acusaron de practicar el antiguo mandato islámico (takiyye) de disimular la propia fe y sus objetivos reales cuando se está en condiciones de debilidad y necesidad. Pese a que Erdogan expresó su intención de ser fiel a la OTAN, al objetivo de ingresar a la UE y respetar los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), existen dudas en algunos sectores de que esa operación «democristiana» sea objetivamente posible.

En caso de concretarse, sería un ejemplo inédito en el mundo islámico, donde los partidos de inspiración religiosa son todos integristas.

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