3 de marzo 2020 - 18:30

Miles de migrantes deambulan en la frontera entre Turquía y Grecia

Buscan la manera de cruzar un río que separa Turquía de Grecia para ingresar a territorio europeo. Otros regresan a Estambul tras la represión.

Una mujer deambula con su hijo en brazos en la frontera entre Turquía y Grecia.

Una mujer deambula con su hijo en brazos en la frontera entre Turquía y Grecia.

Foto: Reuters

Miles de migrantes caminaban este martes por los campos en busca de cruzar un río que separa a Turquía de Grecia, mientras Francia atribuía la crisis a un "chantaje" del gobierno de Recep Tayyip Erdogan.

Luego de que Turquía cumpliera su amenaza de abrir sus fronteras a quienes quisieran ir Europa, muchos migrantes deseosos de ingresar a Grecia, que cerró sus pasos y reprimió a los refugiados, probaban suerte cruzando a pie o en barcos a remo el río Evros, que corre a lo largo de la mayor parte del límite terrestre greco-turco.

Además de la vía terrestres, cientos de migrantes más están intentando llegar en bote a las islas griegas del mar Egeo desde la cercana costa turca.

Grecia trató por todos los medios de contener a los migrantes y puso a sus Fuerzas Armadas al frente del esfuerzo.

El primer ministro Kyriakos Mitsotakis recorrió el martes la convulsa zona fronteriza junto a las máximas autoridades de la Unión Europea (UE), entre ellas la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, quienes prometieron millones de euros en ayuda a Grecia para afrontar la crisis.

El premier griego dijo que Turquía estaba violando un acuerdo migratorio con la UE de 2016 y que "alentó sistemáticamente y asistió a decenas de miles de refugiados o migrantes a entrar ilegalmente a Grecia", pero pronosticó que esta "estrategia" fracasará.

"Esto ya no es un problema de refugiados. Este es un intento descarado de Turquía de usar a personas desesperadas para promover su agenda geopolítica", agregó.

El gobierno griego consideró que la situación es una amenaza directa a la seguridad nacional e impuso medidas de emergencia, como deportaciones sumarias y una suspensión de solicitudes de asilo por un mes.

Dorian Fighter on Twitter

El Ejército y la Marina griegas realizaron este martes maniobras en zonas de la frontera oriental por segundo día en busca de reforzar el mensaje de disuasión.

"Las preocupaciones de los griegos son nuestras preocupaciones", dijo von der Leyen, que prometió a Grecia "todo el apoyo necesario" y dijo que los migrantes habían sido "atraídos a esta situación desesperada con promesas falsas".

"Quienes busquen poner a prueba la unidad europea se decepcionarán", señaló, en aparente alusión a Turquía.

De acuerdo al diario español El País, la vía represiva de Grecia está dando resultado y cientos de migrantes, luego de pasar varios días bajo temperaturas gélidas en la frontera, comenzaron el camino de regreso hacia Turquía.

El anuncio de Erdogan de que ya no detendría a quienes quisieran cruzar a Europa llegó luego de que su ejército sufriera fuertes bajas militares tratando de frenar una ofensiva de las tropas de Bashar al Asad en la norteña región siria de Idleb.

La ofensiva obligó a un millón de personas a abandonar sus hogares y a buscar refugio cerca de la frontera sirio-turca donde, según la ONU, hay 300.000 desplazados.

Turquía, que ya alberga a casi 4 millones de refugiados sirios, teme tener que recibir a los desplazados de Idleb y argumenta que ya está desbordada en su capacidad.

El organismo de refugiados de la ONU dijo que estima que hay unos 20.000 migrantes concentrados a lo largo de los 200 kilómetros de frontera entre Grecia y Turquía.

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