27 de mayo 2020 - 11:38

Sin precedentes: Bruselas propone un plan de rescate de la UE por 750.000 millones de euros

La propuesta de la Comisión Europea combina préstamos y ayudas a fondo perdido para contentar al Norte y al Sur del bloque. Su aprobación se vislumbra difícil.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la canciller de Alemania, Angela Merkel.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la canciller de Alemania, Angela Merkel.

La Comisión Europea (CE, órgano ejecutivo de la Unión Europea) propuso el miércoles un plan de 750.000 millones de euros (825.000 millones de dólares) para sacar la economía del pozo del coronavirus, pero que debe enfrentar ahora la difícil aprobación por los 27 miembros del bloque.

Para acercar posiciones, Bruselas propuso que este instrumento que tomará prestado en los mercados en nombre de la UE, se reparta como préstamos, como exigía Países Bajos, y ayudas a fondo perdido, como pedían España e Italia.

"El costo de la inacción en esta crisis será mucho más caro para nosotros", advirtió la titular de la CE, Ursula von der Leyen, llamando a los 27, ante la Eurocámara, a "dejar de lado los viejos prejuicios" y apoyar su plan.

La tarea no es fácil. Von der Leyen, que llegó al poder en diciembre con un programa basado en la transición ecológica y digital como nueva estrategia de crecimiento de la UE, se enfrenta a su mayor reto: salir de la peor crisis económica desde la Segunda Guerra Mundial.

La pandemia del coronavirus causó estragos humanos, con más de 173.000 fallecidos en Europa, y profundos daños económicos, con una contracción del 7,4% del Producto Bruto Interno (PBI) de la UE este año, según el ejecutivo comunitario.

Aunque los 27 están de acuerdo en la necesidad de actuar para mitigar los daños del Covid-19, no esconden sus diferencias sobre la forma del plan.

Países Bajos aboga por préstamos reembolsables, mientras que España e Italia quieren ayudas para no aumentar sus deudas.

Ese último escenario recibió la semana pasada el inesperado apoyo de Alemania, alineada tradicionalmente con los "frugales" adeptos del rigor fiscal y que, junto a Francia, abogó por un fondo de medio billón de euros en ayudas a fondo perdido.

Del total del salomónico plan de la CE, Italia recibiría 81.807 millones en ayudas directas y 90.938 millones en préstamos, mientras que España contaría con 77.324 millones en subvenciones y 63.122 millones en créditos reembolsables.

Sin embargo, estos fondos estarán vinculados al Semestre Europeo, esto es a las recomendaciones anuales de Bruselas a los países para reformar sus economías de cara a una mayor convergencia.

Los debates se anuncian tensos. Los europeos reproducen la división existente durante la pasada crisis de la deuda, que se saldó con el rescate de Grecia, a cambio de duras reformas, y el cruce de reproches de los países del Norte al Sur por, a su juicio, no controlar el gasto.

La propuesta de fondo "es una buena base para la negociación", estimó el gobierno español de Pedro Sánchez. "Es difícil imaginar que esta propuesta sea el resultado final de las negociaciones", aseguró un diplomático holandés, advirtiendo que la aprobación debe ser por unanimidad.

Aunque el presidente francés, Emmanuel Macron, pidió llegar a un acuerdo "rápidamente", los analistas lo ven posible a partir de septiembre bajo la presidencia pro témpore de Alemania, máxime cuando el debate del fondo se suma al ya tenso sobre el presupuesto de la UE.

El fondo de reconstrucción estará de hecho vinculado al Marco Financiero Plurianual (MFP) 2021-2027, el primer presupuesto de la UE sin Reino Unido y que debe financiar las nuevas prioridades y su "autonomía estratégica" frente a competidores como China.

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