Un bife cada tres meses
Los cubanos están de fiesta. Volverán a comer carne por primera vez desde la crisis de los 90, al comienzo del llamado " período especial" de restricciones provocado por el cese de la ayuda soviética (y de la propia URSS). El régimen castrista presenta como un éxito la buena nueva, consistente en la entrega de un trozo de carne de vaca de menos de un cuarto kilo por habitante.Ya se hizo el primer reparto y habrá otros, sólo que aún no se sabe si éstos serán mensuales o trimestrales. Claro, quien tenga dólares podrá acudir al mercado negro, afrontando precios exorbitantes y, si es descubierto, duras penas de prisión. Lamentable realidad de un pueblo sometido por dos hermanos dictadores y su claque foránea.
-
Un tornado de fuego en una planta de residuos desató pánico en España y obligó a evacuar viviendas
-
El Parlamento Europeo se une para redefinir la violación con el enfoque del consentimiento explícito
Raúl Castro
«Esta nueva oferta de entregar carne de res a la población trimestralmente ha sido muy buena», comentó
Gilberto Gómez, jefe de Cárnicos 43, una carnicería que suele despachar «picadillo enriquecido», un mezcla de carne picada y soja.
La carne de vaca cotiza a 4,6 dólares el kilo en el mercado negro, donde los traficantes se arriesgan a fuertes condenas de cárcel. En los supermercados en divisas, los cortes importados llegan a 12 dólares el kilo, equivalente a tres semanas de salario.
Con moneda fuerte en el bolsillo, cualquiera puede pagar alrededor de 6 dólares por un bife en un restorán estatal.
La carne bovina dejó de venderse libremente unos años después de la revolución en 1959.
Hasta la crisis de la década del 90, cuando la implosión de la Unión Soviética hundió la economía y castigó a los cubanos con años de escasez, la población recibía media libra de carne de vaca al mes a través de la libreta de racionamiento. Niños menores de seis años, embarazadas y ancianos enfermos tienen derecho al doble. Pero, en la práctica, muchas veces lo que reciben, en cambio, es pollo o pescado.
Según cifras oficiales, Cuba tenía 3,7 millones de cabezas de ganado vacuno en 2006, 7,5% menos que en 2001. En 2006 entraron al matadero 360.700 animales, 29% menos que en 2001.
El código penal castiga con entre cuatro y 10 años de cárcel a los «matarifes» que sacrifiquen ganado sin permiso del Estado. Quien compre carne bovina en el mercado negro se expone, por ejemplo, a pasar de tres meses a cinco años tras las rejas.
La añoranza por la carne roja estimuló la imaginación de los cubanos. Un chiste popular cuenta, por ejemplo, que al escapar de un linchamiento un huevo tropieza con un bife y le pregunta si no teme por su vida. «¿Yo? Si a mí nadie me conoce», responde.




Dejá tu comentario