13 de septiembre 2007 - 00:00

Una amante despechada y el dinero de un lobbysta

Renan Calheiros, presidente del Senado brasileño, es uno de los más importantes aliados políticos de Luiz Inácio Lula da Silva. Pero sus lazos con el poder son de larga data, ya que anteriormente había sido un hombre crucial en los armados políticos de los presidentes Fernando Henrique Cardoso y Fernando Collor de Mello, este último proveniente, como él, del estado nordestino de Alagoas.

El pacto que permitió, en 2005, su acceso a la presidencia del Senado fue un elemento decisivo para el apoyo de su agrupación, el poderoso Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) al gobierno de Lula.

La acusación llevada al Senado apuntaba a su vinculación con Cláudio Gontijo, lobbysta de la constructora Mendes Júnior, una de las mayores de Brasil.

Más que amigo, Gontijo, según la acusación -precipitada por investigaciones periodísticas-, no sólo financiaba las campañas políticas del senador sino que corría con la cuenta de los gastos particulares, algunos de los cuales revelaron aspectos secretos y controvertidos de su vida íntima.

Según se argumentó, Gontijo pagaba los gastos de un apart en uno de los hoteles más exclusivos de Brasilia, usado para encuentros que requerían discreción. Sufragaba, también, al menos hasta marzo último, el alquiler del departamento en el que vivían la amante y una hija del senador, por unos 2.300 dólares por mes. La mujer es la conocida periodista Mónica Veloso, ex conductora de un programa en la red de TV Globo, quien le puso más morbo al escándalo cuando aceptó posar desnuda para la revista «Playboy».

  • Pensión

    Pero eso no era todo. Gontijo pagó además, entre enero de 2004 y diciembre de 2006, los 6.000 dólares de pensión que Calheiros debía entregar cada mes a su hija ilegítima de 3 años. El senador siempre negó que ese dinero proviniera de la constructora y de su relación con el lobbysta y dijo que era suyo. Sin embargo, una investigación de la revista «Veja» aseguró que Gontijo figura como garante en el contrato de alquiler y las declaraciones de una despechada Veloso terminaron siendo ruinosas para él.

    Según dijo la mujer, cada mes concurría a las oficinas de Mendes Júnior, donde recibía un sobre blanco con la dirección, los teléfonos y el nombre de Cláudio Gontijo. Adentro estaban siempre los 8.250 dólares correspondientes al alquiler y la pensión.

    Gontijo y Mendes Júnior niegan haberse beneficiado de la relación con Calheiros, aunque la compañía tiene fuertes contratos con el gobierno, con obras en aeropuertos, trenes, tuberías para la petrolera Petrobras, líneas de transmisión de electricidad y autopistas.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar