Uribe propuso crear una "zona de encuentro" para negociar con FARC
-
Líbano pide que Israel "aplique plenamente" el alto al fuego antes de sentarse a negociar
-
Trump aseguró que Reino Unido hubiera cooperado en la guerra con Irán si fuera por el rey Carlos III
Alvaro Uribe
El anuncio generó la expectativa en los familiares de las víctimas, luego de criticar fuertemente al gobierno en los últimos días por haber interrumpido las gestiones mediadoras del presidente venezolano Hugo Chávez, y de acusar a Uribe de haber manipulado las pruebas de vida de los rehenes.
La propuesta que aún no tuvo respuesta de las FARC también se conoce en vísperas del viaje de Uribe a Buenos Aires donde, se anuncia, se reunirá con la presidente electa Cristina Fernández y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, quien se ofreció para mediar en el conflicto colombiano.
También estarán en Buenos Aires por invitación especial, la senadora colombiana Piedad Córdoba, quien fuera facilitadora del diálogo con las FARC, y Yolanda Pulecio, madre de Betancourt, quienes serán recibidas por Fernández de Kirchner, ya en ejercicio del Poder Ejecutivo.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, también tuvo el jueves importante participación en la negociación humanitaria al dirigir un mensaje público al líder de las Farc, pidiéndole la liberación de la ex candidata presidencial de Colombia y también ciudadana francesa, Ingrid Betancourt, y de los demás secuestrados.
Las repercusiones recogidas por la agencia DPA, indican una acogida favorable en el ambiente político del país, tal como lo declaró el ex presidente Ernesto Samper, quien calificó el anuncio de "un paso muy importante, que supera el mito de que no se podía crear una zona sin presencia militar".
El ex canciller Augusto Ramírez, que fue delegado de las Naciones Unidas para los procesos de paz en Centroamérica, se mostró "complacido" por la postura de Uribe, mientras que el senador Gustavo Petro, del izquierdista Polo Democrático Alternativo, principal fuerza de oposición, comentó que su partido acompaña al gobierno en esta propuesta.
Sin embargo, Uribe reiteró con vehemencia que no ordenará el despeje de la zona de negociación, pues eso afectaría su "política de seguridad democrática" que aplica desde que asumió el poder, en agosto de 2002.
El jefe de Estado volvió ayer a dirigirse a la comunidad internacional a la que le pidió no convertirse en "idiotas útiles" de la guerrilla y no convalidar las condiciones "similares a las de los campos de concentración nazis" a las que las FARC someten a los rehenes.
Tras el mensaje de Uribe, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, -según consignó ANSA- explicó a periodistas que "esa zona de encuentro tendría un tiempo límite de 30 días" y añadió que el área a la que se refirió el mandatario podría ser "cualquiera del país".
"Zonas como esas hay muchas en el país, eso lo podríamos acordar fácilmente con las FARC", expresó el ministro, quien dijo que "ojalá esta nueva disposición, este gesto del presidente Uribe sea respondido positivamente".



Dejá tu comentario