Montevideo - El gobierno uruguayo extendió las medidas de ahorro energético obligatorias -que ya regían para el sector público- al sector privado. «La situación no es de las mejores, sigue siendo preocupante y es por lo tanto necesario ingresar en una fase», dijo el viceministro de Industria y Energía, Gerardo Gadea. En el sector residencial, se plantea inhabilitar 50% de los ascensores en edificios, 50% de las escaleras mecánicas, así como la iluminación de porches y fachadas, aunque «sin afectar lo que es la seguridad», señaló. Para el sector comercial, «se obliga a mantener apagados los equipos eléctricos para exhibición y venta, el 50% de la iluminación interior de los estacionamientos, el 50% de los avisos luminosos y el 50% de las luces de vidriera».
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