Ciudad del Vaticano (ANSA, AFP, EFE) - El Vaticano estudia realizar un «gesto concreto», eventualmente el envío a Bagdad de un representante papal, a fin de frenar los planes estadounidenses de atacar Irak, dijo ayer el «canciller» vaticano, Jean Louis Tauran.
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Al intervenir en un congreso en el Instituto Italo Latinoamericano (ILLA), monseñor Tauran sugirió esa posibilidad, en sintonía con los esfuerzos vaticanos para detener la amenaza de una nueva guerra en el Golfo Pérsico.
«En los próximos días podría intentarse algo concreto, como el envío de un representante de Juan Pablo II a Irak», sostuvo Tauran, quien descartó que él pudiera encabezar la misión. El ministro de Exteriores vaticano prefirió igualmente la cautela al subrayar que «por el momento no existe nada concreto. Se está pensando, se trata de una posibilidad, no es aún proyecto».
La Santa Sede sigue atentamente la evolución de la crisis iraquí y, en el frente inter-nacional, es una de las voces más firmes y constantes en el rechazo a una guerra.
Los analistas vaticanos no descartan que, en su afán de evitar un conflicto de dimensiones imprevisibles, el Papa realice algún gesto eventualmente capaz de sacudir los planes del presidente George W. Bush.
En ese sentido, los observadores recuerdan el apremiante llamado que el 25 de octubre de 1962 realizó Juan XXIII en ocasión de la crisis de los misiles en Cuba. En ese entonces, el «Papa bueno» lanzó al mundo un llamado por la paz, que fue acatado por el presidente norteamericano John Kennedy y el líder soviético Nikita Kruschev.
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