Venezuela: Chávez no pudo frenar plebiscito
En medio de serios disturbios y ataques a medios de comunicación llevados a cabo por militantes oficialistas, Justicia Electoral venezolana determinó ayer que la oposición a Hugo Chávez juntó las firmas necesarias para forzar un referendo revocatorio de su mandato. Chávez, que ha enfrentado a EE.UU., coqueteado con la dictadura cubana e intimidado a la oposición, afrontará ahora, probablemente el 8 de agosto, el reto más serio a su «revolución bolivariana». Analistas destacan el logro de la oposición, que pese a las presiones oficiales obtuvo las firmas requeridas (20% del padrón). Auguran una campaña muy sucia y fuerte aumento del asistencialismo para captar en favor del chavismo a los sectores populares. Y plantean un temible dilema: una destitución de Chávez podría ser políticamente peligrosa, pero su triunfo podría dar lugar a un refuerzo de su autoritarismo.
-
Donald Trump tildó de "débil y terrible" al Papa y Leon XIV respondió: "No le temo"
-
EEUU impone un bloqueo naval total a Irán tras el fracaso de las negociaciones
Simpatizantes del presidente Hugo Chávez quemaron vehículos, golpearon a opositores y atacaron medios de comunicación en Caracas al conocerse que son suficientes las firmas para forzar un referendo contra el polémico presidente de Venezuela.
El referendo contra Chávez se organizará en principio el 8 de agosto para determinar la permanencia en el poder del controvertido mandatario. En medio de serios disturbios protagonizados por seguidores chavistas, las autoridades salieron a llamar a la calma y al cierre de esta edición se aguardaba un mensaje del presidente.
Chávez cumple el cuarto año de su segundo período (2000-2006) al frente del quinto exportador mundial de petróleo. Si pierde el referendo, habrá elecciones presidenciales en los 30 días siguientes, según las normas constitucionales. Pero si el referendo se efectuara después del 19 de agosto, en caso de derrota de Chávez, terminaría el mandato el vicepresidente, al entrar el mandatario en su cuarto año de gobierno, según dice la Constitución.
El presidente Hugo Chávez aceptó anoche «el reto» de enfrentar «la batalla definitiva» del referendo revocatorio presidencial en su contra solicitado por la oposición.
«Acepto el reto. Recogieron las firmas y vamos al revocatorio. No tengo la más mínima pizca de derrota. Ahora es cuando comienza la batalla definitiva», dijo Chávez, tras reconocer que sus adversarios reunieron las firmas para convocar a una consulta sobre su permanencia en el poder. El gobernante dirigió un discurso a la nación desde el palacio presidencial de Miraflores, donde apareció vestido con traje negro y corbata a rayas, mientras miles de sus seguidores se encontraban a las afueras de la sede de gobierno.
• Optimismo
«No es bueno cantar victoria» anticipada, dijo a sus opositores, a quienes además advirtió: «No nos han derrotado, les he ganado siete elecciones y una octava les ganaré». Chávez recordó que fue él quien impulsó la figura del referendo revocatorio presidencial, por lo que consideró «una victoria popular» su estreno en el país como arma de «la verdadera democracia en la que los pueblos evalúan la gestión de sus mandatarios» en la mitad del período.
«Vamos todos a la batalla, limpia, transparente por la democracia. Nos espera una nueva victoria», concluyó.




Dejá tu comentario