23 de abril 2004 - 00:00

Vuelven saddamistas al gobierno de Irak

Bagdad (Reuters, DPA, ANSA) - Los saddamistas moderados se aprestan para volver al poder en Irak. Un año después de su desalojo del gobierno, la Casa Blanca anunció que permitiría que algunos partidarios del derrocado Saddam Hussein integren la administración interina iraquí, en momentos en que el país árabe vive un estado de «incertidumbre», según admitió el Pentágono.

«La medida podría permitir a algunos miembros del partido Baas, de Hussein, participar en el gobierno interino iraquí que será integrado con la asistencia de las Naciones Unidas, dijo el vocero de la Casa Blanca, Scott McClellan.

Hasta la fecha, la coalición liderada por Estados Unidos en Irak había impedido que miembros del ilegalizado partido Baas participaran en el gobierno iraquí. Pero la situación se hizo incontrolable ante el hecho de que 40 por ciento de los iraquíes (no saddamistas) entrenados por EE.UU. en el último año « dejaron el trabajo porque fueron intimidados y cerca del 10 por ciento trabajan en nuestra contra como infiltrados», declaró el general Martin Dempsey, del ejército estadounidense. «Es muy difícil convencerlos de que iraquíes y musulmanes están matando a sus pares», admitió.

La proscripción anunciada por el interventor estadounidense Paul Bremer para los ex miembros del Baas (cerca de 1,5 millón de iraquíes, en su mayoría sunnitas) excluyó del Irak post-Saddam a los sectores culturalmente más preparados del país: miles de médicos, docentes y técnicos especializados de todas las áreas. Un funcionario estadounidense reconoce ahora que «muchos iraquíes estaban afiliados al partido porque de otro modo no podían trabajar en tiempos de Saddam, pero no eran parte del régimen».

«Estamos revisando cómo se están implementando las políticas y cómo podemos equilibrar mejor la necesidad de experiencia que tienen algunos iraquíes con la necesidad de justicia», dijo McClellan al reconocer la complicada situación.
Coincidentemente, el secretario de Defensa,
Donald Rumsfeld, expresó que Irak vive «un período de incertidumbre».

El centro de la resistencia sunnita se había concentrado en la ciudad de Falluja, donde cientos de personas murieron tras una incursión estadounidense. La situación no fue menos tensa ayer a pesar de una tregua formal. Fuentes del Pentágono dijeron estar disgustadas con el proceso de entrega de armas de los rebeldes, y admitieron que en las últimas 24 horas murieron al menos 36 iraquíes.

Mientras tanto, un hombre armado mató a un guardia de seguridad sudafricano en un supermercado de Bagdad tras acusarlo de ser judío, en la última señal de los crecientes riesgos que enfrentan los extranjeros en Irak.

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