Ya con reforma, Evo podrá retener poder hasta 2018

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Oruro (EFE, DPA, Reuters, AFP, ANSA) - La aprobación en particular del proyecto de nueva Constitución impulsado por el presidente boliviano, Evo Morales, que será sometido a referendo, culminó ayer tras una sesión confusa e ininterrumpida de casi diecisiete horas y en ausencia del principal partido opositor.

Alrededor de las 9.00 hora local el proyecto fue aprobado, artículo por artículo, por «más de dos tercios» de los 164 asambleístas presentes en una instalación universitaria de la ciudad andina de Oruro, de los 255 elegidos en 2006, según aseguró la presidenta del foro, la indígena quechua Silvia Lazarte.

La nueva norma consagra y aumenta los derechos de los pueblos indígenas bolivianos -Morales pertenece a la etnia aimará- y contempla la reelección presidencial por un período adicional, no de forma indefinida como había propuesto el oficialismo originalmente. Con esta reforma, el mandatario podría gobernar hasta 2018 en dos nuevos períodos de cinco años, si vence en las elecciones que se convocarán tras la entrada en vigor de la futura carta magna.

Durante la aprobación en particular, el artículo referente a la definición de latifundio no logró los votos necesarios y, por el momento, será el único que se consultará a la población en un referendo anterior al del proyecto constitucional.

No obstante, también hubo problemas con dos artículos más, que fueron reconsideradosuna vez finalizada la aprobación en particular, en medio del descontento de los asambleístas de la fuerza opositora centrista Unidad Nacional (UN) y de la confusión de otros.

  • Amenaza

    La redacción final del artículo 6° establece que Sucre es «capital oficial de Bolivia» y no recoge la propuesta de trasladar el gobierno y el Congreso desde La Paz a esa ciudad, un tema que mantuvo paralizada a la Asamblea durante más de tres meses y estuvo a punto de provocar su fracaso.

    Mientras, el otro artículo reconsiderado, el 125°, señalaque se considerará «traidores a la patria» a quienes promuevan acciones de desintegración territorial o de cualquier manera atenten contra la unidad del país. Sin dudas, toda una amenaza para los líderes opositores que plantean la autonomía política y financiera de las regiones y, aun más, para los que plantean minoritarias posturas secesionistas.

    El nuevo texto constitucional tiene 411 artículos, que fueron leídos en cinco bloques temáticos y después votados a mano alzada y sin debate.

    El proyecto ya había sido aprobado en una escandalosa primera instancia el pasado 24 de noviembre en un colegio militar de Sucre, sede oficial del foro, sin representantes de la oposición y en medio de disturbios que causaron 3 muertos y 300 heridos.

    Morales expresó su alegría por la aprobación en particular del proyecto de nueva Constitución en declaraciones a periodistas a las puertas de la residencia presidencial, en La Paz, poco antes de partir a la Argentina para asistir al acto de fundación del Banco del Sur y a la asunción de la mandataria de ese país, Cristina de Kirchner.

    Recalcó que la norma aprobada no es exclusiva de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), sino que representa a todas las fuerzas políticas y a los nueve departamentos (provincias) bolivianos.

    No obstante, la mayoría de los asambleístas del principal partido opositor, el derechista Poder Democrático y Social (Podemos), no asistió a la maratónica sesión celebrada en Oruro, lo que, según sectores contrarios al gobierno, resta legitimidad al texto aprobado ayer. Sí participaron los constituyentes opositores de UN, que denunciaron reiteradamente los «atropellos» a la legalidad cometidos en la sesión.

    Al término de ésta, que había comenzado el sábado, 15 horas antes, la presidenta Lazarte y otros asambleístas salieron a las calles de Oruro entre abrazos y felicitaciones.

    Además, los campesinos, mineros y grupos de jóvenes afines a Morales que resguardaban el lugar de la reunión desde la medianoche del sábado marcharon hasta la plaza principal de la ciudad para celebrar al ritmo de música folclórica la aprobación del proyecto constitucional.


  • Irregular

    En tanto, la oposición no compartía esa emoción. El líder civil de la poderosa región agroindustrial de Santa Cruz, Branko Marinkovic, afirmó que «vamos a seguir con la aprobación de nuestro estatuto» de autonomía.

    «No podemos respetar esa Constitución que nació de una manera totalmente irregular», declaró el líder civil, quien alienta en su región una huelga de hambre callejera desde el lunes pasado, que ya incluye a 200 personas contra de la nueva ley fundamental oficialista.


    Mientras, el líder civil de la ciudad de Sucre, capital de Chuquisaca, Jhon Cava, afirmó que se «desconocerá todo lo que se haga en la Asamblea en la medida en que esté circunscrita en la ilegalidad al intentar ser aprobada de manera antidemocrática sin la participación de todos».

    Sucre fue epicentro de violentas revueltas callejeras que dejaron tres muertos hace dos semanas, al rechazar la aprobación en global de la nueva estructura de la Constitución en un liceo militar, porque no incorporaba su demanda de recuperar la sede de gobierno.

    La líder civil de Pando, Ana Malena, dijo al matutino «La Razón» en tono de pregunta «¿cómo podemos acatar un texto constitucional de la forma que está siendo aprobado, donde no están participando todo el conjunto de los bolivianos?»
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