Zapatero rechazó el pacto propuesto por el líder vasco
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Dijo además que "cree" que la propuesta del jefe del gobierno vasco es "una reedición" del Plan Ibarretxe, rechazado en el pasado por el gobierno y el Parlamento español.
El mandatario español subrayó que está "pronto al diálogo" pero sólo en la "legalidad, constitución y estado de derecho", y que cualquier cambio del sistema de gobierno regional puede sólo ocurrir a través de una reforma de los estatutos de autonomía.
Enfatizó además en que las "consultas populares o los referendos" no pueden ser decididos de modo autónomo por las autoridades regionales.
El inmediato rechazo público de Rodríguez Zapatero al plan se da en un momento de presión de parte de la oposición, a pocos meses de las elecciones generales y en medio de expresiones nacionalistas también en Cataluña.
La posición de Madrd, en medio del temor a nuevos atentados de ETA y el arresto a la dirigencia completa de Batasuna, despertó reacciones negativas entre los independentistas catalanes y la extrema izquierda.
El portavoz de Izquierda republicana de Cataluña en el Parlamento, Joan Tarda, definió a Zapatero como el "Doctor No" (en alusión a un personaje nefasto de la saga del agente 007) y profetizó "tiempos duros" tras el rechazo a debatir conIbarretxe.
Además ratificó que "no existe otra solución al diálogo". El portavoz de Izquierda Unida, Joan Herrera, invitó a debatir con "normalidad y de modo sereno" las propuestas vascas.
Aún cuando, agregó, su partido no comparte la idea de Ibarretxe de organizar consultas populares antes de que ETA abandone las armas.
En cambio, el dirigente del Partido Popular, principal oposición, de derecha, Mariano Rajoy, expresó satisfacción de que Zapatero dijo a Ibarretxe "lo que le había pedido que le dijera".


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