Deuda: Provincia extendió canje hasta el 26 de mayo

Nacional

El Gobierno de Axel Kicillof decidió mantener abierto el proceso de reestructuración de deuda por u$s 7.148 millones que expiraba este lunes para avanzar en un "diálogo constructivo" con los acreedores que no aceptaron hasta el momento la propuesta. No pagó el vencimiento de u$s 110 millones incluído en la operatoria. "El diálogo sigue", argumentaron, consultados sobre la cornisa del default.

En línea con la estrategia de la Casa Rosada para la renegociación nacional, el Gobierno de Axel Kicillof prorrogó hasta el 26 de mayo el plazo para ingresar al proceso de reestructuración de la deuda en dólares bajo legislación extranjera por u$s 7.148 millones.

"Esta extensión se realiza teniendo presente que una parte de los acreedores de la Provincia ya ha manifestado su aprobación a la propuesta formulada y que se encuentra en desarrollo un diálogo constructivo con el resto de los acreedores que comprenden los lineamientos publicados por la Provincia, que permanece plenamente comprometida con el logro de un proceso ordenado y de buena fe", aseguraron en la noche de este lunes desde la cartera de Hacienda y Finanzas que comanda Pablo López. Pero no oficializaron los resultados obtenidos hasta el momento por la propuesta de canje porque -argumentaron- "sigue abierta".

Sin embargo, y a diferencia de Nación -que no cuenta por estas horas con ese apremio-, Kicillof tuvo que tomar una decisión frente al vencimiento este lunes del período de gracia de 10 días para abonar capital e intereses por u$s 110 millones, de dos bonos (uno en dólares y otro en euros) incluídos en la propuesta de reestructuración. Y frente a esa disyuntiva y las urgencias de caja en medio de la pandemia -con prioridad en salarios- definió no pagarlos.

Desde despachos bonaerenses aseguraron a Ambito que "la Provincia ha hecho un gran esfuerzo para mantenerse corriente en los servicios de su deuda, y ha lanzada una operación para restaurar la sostenibilidad". "En ese marco, los pagos que vencen esta semana del par mediano no se realizaron, dada la reducida capacidad de pago por la emergencia y porque estos títulos entran en la oferta que permanece abierta hasta el 26 de mayo y el diálogo con los acreedores que todavía no aceptaron también siguen abierto", remarcaron.

Técnicamente los tenedores quedaron en condiciones de declarar a la Provincia en default y judicializarlo en el exterior, aunque se abre la potencial variante de que ese as bajo la manga sea parte de una nueva negociación, en pos de una mejor oferta. De hecho, desde filas del oficialismo provincial insistieron en enfatizar que "las conversaciones siguen abiertas".

A principios de febrero, y sin haber logrado alcanzar el 75% de aceptación necesario, el Gobierno bonaerense había pagado sobre el filo -esquivando el default- u$s 250 millones de un vencimiento de capital del BP21, parte del cual había intentado diferir al 1 de mayo. Esta vez primó otra estrategia, aunque enmarcada en una propuesta de reestructuración general.

En los últimos días una porción de los acreedores -por cerca del 40% del total de las tenencias- había anticipado en dos oportunidades su rechazo a la propuesta, aunque las negociaciones con los bonistas continuaron hasta último momento.

Esa apertura al diálogo fue en abierta sintonía con la ingeniería desplegada por Martín Guzmán para la reestructuración de la deuda nacional, cuyo plazo para negociar fue extendido este lunes por Alberto Fernández hasta el 22 de mayo, junto con una convocatoria a los acreedores a presentar una “propuesta de reestructuración de deuda de buena fe”.

Ese 22-M coincide con el fin del período de gracia que tiene Argentina para pagar un vencimiento de u$s 503 millones de tres bonos Global que debió ser abonado el 22 de abril. Sin el paraguas de un potencial acuerdo, el país entrará en la senda del default.

La oferta de Kicillof -diseñada por el equipo que conduce López- contempla un período de gracia de tres años en el pago hasta 2022 inclusive, una quita sustancial en los intereses del orden del 55%, una disminución en menor medida de capital -del 7%- y una extensión de plazos de vencimientos, que hoy están muy concentrados.

La estrategia -en pos de asegurar una deuda sostenible y que permita acompañar el desarrollo de la provincia- apunta a una reducción de la carga total de la deuda (intereses y capital) en el período 2020-2030 de u$s 5.000 millones.

La propuesta había sido elevada formalmente a los acreedores el 23 de abril, mientras que la recepción de ofertas de esta primera etapa expiró este lunes a las 17.

"Una deuda insostenible como la actual implica menores recursos inmediatos destinados a educación, salud, infraestructura y otras políticas de reducción de la pobreza y contención de los efectos de la actual crisis desatada por la pandemia del Covid-19. Esto nos obliga a tomar decisiones responsables, que tomen en cuenta la realidad de todos los sectores", argumentaron desde el Ministerio de Economía bonaerense.

Además enfatizaron que, "por otro lado, muchos acreedores han advertido que cualquier propuesta que repita lógicas cortoplacistas derivará en resultados destructivos que también los alcanzará". "A ellos queremos llevarles la tranquilidad de que existe pleno compromiso con el logro de los espacios necesarios para reconstruir una adecuada capacidad de repago tanto en términos económicos-financieros como sociales", remarcaron, con la mirada puesta en el 26-M.

Por la mañana, Kicillof había asegurado que los fondos de inversión “están en una encrucijada, frente a una propuesta de canje de deuda sostenible y de sentido común que permitirá a la Argentina poder pagar, y no empezar de nuevo en dos años”. Y, bajo ese razonamiento, había enfatizado que “la Provincia coordina las tratativas con la Nación para que haya un posicionamiento único”.

“Los fondos de inversión tienen otra lógica, pero estamos en una situación en la que muchos países están muy complicados por la caída económica y el aumento del desempleo”, dijo, en declaraciones a Radio 10, respecto del impacto de la pandemia.

En las últimas horas. la propuesta bonaerense recibió un fuerte respaldo público de intendentes del oficialismo y de la oposición, en un blindaje similar al que recibió Fernández en la reestructuración nacional de parte de todos los gobernadores, menos el sanluiseño Alberto Rodríguez Saá.

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