Rodríguez: "La producción del campo muestra buenos indicadores pese a la recesión mundial"

Nacional

El funcionario clave del área productiva bonaerenses explica el crecimiento de la exportación ganadera y los niveles satisfactorios del resto de las áreas del sector, pese a crisis global.

"Venimos en un tiempo en el que la discusión era sobre si había que subir o no la tasa de Lebac. Hoy, en cambio, se piensa en cómo fortalecer la estructura productiva porque es la manera de fortificar el trabajo”. El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez expone “un cambio de paradigma esencial” para hablar de un sector que, pese a la pandemia, sigue respondiendo a la demanda.

Periodista: Hablar de ganadores y perdedores parece complejo, ¿pero de qué manera afectó la pandemia al agro?

Javier Rodríguez: En el sector agropecuario la demanda se sostuvo tanto en relación a los mercados internacionales como al mercado interno. Y en ese sentido la producción demostró buenos indicadores en un contexto de recesión mundial. Por supuesto que la Argentina no es una excepción, pero en función de la demanda y la posibilidad de seguir produciendo esa crisis no es tal.

P.: ¿Con qué situación se encontraron cuando asumieron?

J.R.: Con un Ministerio cerrado y paralizado, al que se le cambió de Agroindustria a Desarrollo Agrario en respuesta a la idea de tener un ministerio activo de cara a todas las producciones agropecuarias y todos los productores.

P.: ¿A qué se refiere con cerrado?

J.R.: A que no tenía programas, ni líneas propias. En estos meses nos dedicamos a delinear los programas e implementarlos. Antes de la pandemia habíamos hecho un diagnóstico claro donde veíamos que los pequeños productores y la agricultura familiar estaban con problemas, que las producciones de los tamberos y de los frutales estaban en situación gravosa. En consecuencia, empezamos a crear medidas de cara a estos sectores más en crisis. Con Arriba Pymes buscamos sostener a las pymes agropecuarias y reivindicar su importancia, pero la pandemia impuso otros desafíos

P.: ¿Qué desafíos conlleva la pospandemia?

J.R.: Esta pandemia muestra que el gobierno puso en primer lugar a las personas. Y en la comparativa con los términos sectoriales muchas veces decimos que en primer lugar están los productores. Estamos enfocados de manera clara en cómo fortalecer la producción y el empleo. Por eso, cuando pensamos en pospandemia, pensamos en desafíos de producción y trabajo. Que son enormes. Pero lo importante es que las prioridades están puestas en estos ejes: cuidar las personas, la producción y el trabajo. Algo completamente distinto a la gestión anterior. Y no es algo abstracto. Este era un ministerio en el que cuando se preguntaban políticas orientadas al sector, no había. Sin las políticas productivas no hay posibilidad de recuperación del empleo y la producción.

P.: ¿Cómo vienen funcionando las exportaciones en este contexto?

J.R.: La Argentina está muy bien posicionada. Las exportaciones de los productos agropecuarios están en buenas condiciones. La ganadera se incrementó, mantenemos buenos niveles en el resto y la producción para la siembra fina tiene buenas perspectivas. Pasó también que las exportaciones de miel marcaron un récord este semestre. El vuelco de quitarle la prioridad a lo financiero y dársela a lo productivo se está viendo mejoras en el contexto.

P.: ¿Cómo se trabaja con el empresariado para preparar el ecosistema para cuando se levanten todas las disposiciones que impiden el aumento de precios?

J.R.: Lo importante es la acción conjunta. El Estado es un catalizador de las distintas fuerzas que hay en la sociedad. Lo que vemos es que en general se está muy atento a las condiciones de rentabilidad y entendemos que los empresarios deben tenerla. Desde la política pública tenemos que ser articuladores para impulsar esa fuerza del sector privado y motorizar el crecimiento.

P.: ¿De qué manera impactó el tema Vicentín en la relación con los representantes del sector?

J.R.: Hay una canal de diálogo enorme. Pero desde otros sectores políticos intentaron mostrar otra idea con la intención de acumular políticamente en el sector agropecuario.

P.: ¿La destrucción de silobolsas es un ejemplo?

J.R.: Hay sectores que critican al gobierno desde cualquier lado y cualquier posición. Alcanza con decir A para que digan que no. Pero si hubiéramos dicho que no, dirían A. Y esa es una oposición más que un planteo serio y fundado. Hoy hablamos de la policía rural, pero es algo con lo que veníamos trabajando desde antes de la pandemia. Cuando no eran noticia las silobolsas. Mostramos lo que estábamos haciendo y escuchamos la posición de los referentes sectoriales. Lo que encontramos fue una muy buen recepción. El diagnóstico es que las patrullas rurales están funcionando bien pero pueden funcionar mejor.

P.: La presencia del presidente de la Sociedad Rural en el último acto presidencial causó discusiones internas en el peronismo. ¿Qué opinión le merece?

J.R.: No me llamó la atención el debate interno. Conozco el sector y los representantes. Y entiendo la diferencia de miradas. Ante un gobierno que invita a las distintas entidades y fundamenta la necesidad del diálogo, me parece bien que las entidades acompañen.

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