Planes de ahorro: diferencias entre el Gobierno y las automotrices demoran una solución al aumento de las cuotas

Negocios

La secretaría de Comercio Interior y las cámaras no se ponen de acuerdo. Las empresas proponen extender plazo de pago y beneficios para reincorporar morosos. El problema sigue siendo el elevado monto de la cuota.

La complejidad del problema explica la demora en encontrar la solución. El Gobierno y las automotrices no se ponen de acuerdo en las medidas a tomar para atender los reclamos de los suscriptores de planes de ahorro por el fuerte aumento de las cuotas de los últimos dos años que provocó la caída de las ventas, el aumento de la morosidad o, directamente, que muchos asociados dejaran de pagar.

La secretaria de Comercio Interior, Paula Español, y los representantes de los fabricantes y de las empresas administradoras del sistema se reunieron a finales de enero para comenzar a analizar el tema. En ese encuentro, tal como adelantó Ámbito, los funcionarios le pidieron a las compañías que elaboraran una propuesta para atenuar el impacto de este incremento motivado por la suba de los 0km en más de 200% desde la devaluación del peso en abril de 2018.

Asimismo, se estableció que se volverían a reunir, de manera oficial, para evaluar esa propuesta. Si bien todavía no hay fijada una fecha específica para ese encuentro, desde entonces se vienen manteniendo contactos permanente para avanzar en medidas concretas. El problema está en que, entre lo que pretende el Gobierno y lo que ofrecen las empresas, hay grandes diferencias.

En la asociación que agrupa a las terminales (ADEFA) y en la Cámara de Ahorro Previo Automotor (CAPA) están evaluando distintas alternativas. Una, sería extender el plazo de pago más allá de los 84 meses que establecen los planes y, durante ese período adicional, ir prorrateando el valor de los aumentos. En principio, se había pensado en extender en 24 meses ese plazo pero esa alternativa fue descartada. Se mantiene la idea no más allá de 12 meses como mucho.

Otra de las propuestas que está en análisis sería la de dar beneficios a los que dejaron de pagar los planes para que puedan reincorporarse. En la actualidad, quienes dejan de pagar o entran en mora deben cancelar todo lo adeudados de una vez para volver a estar activo en el sistema. Las automotrices están trabajando en mecanismos para facilitar esa reincorporación aunque, hasta el momento, no tienen una propuesta cerrada. Incluso entre las empresas hay diferencias sobre las medidas a tomar.

De todas maneras, para Español estas medidas no son suficientes. “Todo lo que planteamos no alcanza para satisfacer el reclamo del Gobierno. Piden más. Por ejemplo, rebajas en las cuotas pero eso es inviable porque lleva al sistema a la quiebra”, explicó un empresario que participa de las negociaciones. Los tiempos se acortan para que las partes se pongan de acuerdo porque el reclamo viene en aumento. Los próximos días serán claves. En el Gobierno tendrían la intención de anunciar una solución al problema en un marco importante. Este podría ser durante el discurso de Alberto Fernández en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.

En las empresas, la preocupación pasa por la avanzada judicial. Ante la suba de las cuotas, cientos de suscriptores se presentaron en la justicia ante la imposibilidad de pagar. Esto hizo que muchos jueces dispusieran medidas cautelares ordenando, por ejemplo, retrotraer los valores a niveles anteriores o que se ajusten por los incrementos de salarios. Esta situación está provocando serios inconvenientes en la administración del sistema por la confusión reinante. Las automotrices no quieren que el problema se solucione por esta vía y apuestan a una salida negociada con el Gobierno.

La particularidad del sistema es que acreedores y deudores son, en realidad, los propios suscriptores. Los que pagan son acreedores y los que entran en mora pasan a ser deudores. Las empresas sólo administran los planes. Si se congelaran las cuotas y el valor del 0 km sigue creciendo no alcanzaría el dinero reunido para adquirir la unidad, por lo que todos se verían afectados.

Si las administradoras tuvieran que poner la diferencia tendrían un impacto económico que las haría inviable. Desde las empresas se remarca que se trata de un contrato entre privados y que quienes se suscriben saben de antemano que la cuota se ajustará en relación con el valor del vehículo nuevo. Los suscriptores se quejan porque mientras ellos pagan la cuota sobre el valor pleno, quienes pagan al contado logran bonificaciones de hasta 30%.

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