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28 de abril 2026 - 19:25

Agroindustria: los tres factores clave que impactan en el nuevo ecosistema del campo argentino

Empresarios del sector analizaron el escenario actual, donde la rentabilidad está condicionada por la tecnología, la logística y las alianzas estratégicas.

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El panel sobre agroindustria en ExpoEFI analizó la transformación del campo argentino.

MARIANO FUCHILA

En el marco de Expo EFI 2026, el panel multisectorial sobre Agroindustria dejó una conclusión clara: el campo argentino ya no puede entenderse únicamente como la suma de productores individuales, sino como un ecosistema complejo donde la tecnología, la logística y las alianzas definen la supervivencia y el éxito.

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En un contexto de costos crecientes y márgenes ajustados, la actividad ganadera comenzó a mostrar una solidez financiera que hoy desafía la hegemonía histórica de la agricultura de exportación.

Uno de los ejes centrales del debate fue la notable revalorización de la proteína animal frente a la vegetal. Luciano Colombo, consignatario y productor, fue tajante al comparar los márgenes actuales: mientras que un camión de soja representa un valor cercano a los $10 millones, una jaula doble de hacienda puede alcanzar entre $80 y $100 millones, dependiendo de la categoría.

Esta diferencia de escala no es el único factor. La logística se volvió un "impuesto" invisible pero letal para los granos. "Para mover una tonelada a puerto que vale entre 350.000 y 400.000 pesos con la soja, tenés 70.000 u 80.000 pesos de flete", explicó Colombo.

Ante este escenario, la estrategia imperativa es la transformación en origen: dejar el grano en el campo, producir carne y "sacarlo en pata".

Luciano Colombo, productor ganadero

Luciano Colombo, productor ganadero.

Según el experto, el costo de producir un kilo de carne se sitúa hoy levemente por encima de la mitad de su valor de venta, lo que asegura un horizonte de precios sostenidos por los próximos tres o cuatro años, impulsado además por una baja en la producción global de carne vacuna.

Este fenómeno se produce tras el estancamiento de las alternativas vegetales, como la "hamburguesa artificial", explicó, que no lograron desplazar a la ganadería tradicional.

Por el contrario, el mercado internacional sigue demandando cortes de alto valor, como la Cuota Hilton, que a pesar de ligeras bajas, se mantiene en niveles de entre u$s21.000 y u$s24.000 la tonelada.

El riego como seguro de vida y motor de escala

La eficiencia en el agro moderno no depende solo del mercado, sino de la capacidad de estabilizar los rendimientos. Martín Pasman, referente en tecnología de riego, destacó que la brecha productiva en Argentina es “alarmante”: en años de sequía ("Niña") la producción cae a 80 millones de toneladas, mientras que en años lluviosos puede saltar a 155 millones.

"Lo que tenemos que tratar de hacer es lograr sostenibilidad en los rendimientos", afirmó Pasman, quien lidera una empresa familiar con 90 equipos de riego instalados en provincias como Córdoba, San Luis, Río Negro y Buenos Aires.

La tecnología de riego no solo actúa como un seguro frente al clima, sino que transforma radicalmente el valor de la tierra. En zonas marginales donde antes se necesitaba una vaca cada 20 hectáreas para sobrevivir, hoy se logran maíces de 15.000 kilos o 60 toneladas de papa.

Este salto tecnológico, que comenzó en los años 90 con la quita de aranceles de importación, permite hoy manejar una "alquimia" precisa de micronutrientes y agua, elevando al productor a un nivel de complejidad industrial similar al de cualquier fábrica de manufactura avanzada.

Asociativismo: el modelo para el pequeño productor

Frente a la necesidad de escala, el panel coincidió en que "nadie se salva solo". Y en ese sentido, Gonzalo del Piano, presidente de Agricultores Federales Argentinos (AFA), defendió el modelo cooperativo como la vía para que el pequeño productor acceda a beneficios de gran escala. Con 15.000 asociados, AFA es hoy la cooperativa de primer grado más grande del país y se ubica entre las 15 más importantes del mundo en su rubro.

Gonzalo del Piano, presidente de Agricultores Federales Argentinos (AFA),

Gonzalo del Piano, presidente de AFA.

Según explicó, el asociativismo permite tres pilares fundamentales para la rentabilidad. Mejores precios: AFA logra precios de comercialización que suelen superar los de pizarra.

Luego citó la integración vertical: la cooperativa ya no solo vende granos, sino que procesa aceite, fabrica insumos propios, produce alimentos balanceados y posee molinos harineros.

Y finalmente mencionó el acceso a grandes proyectos: actualmente, AFA busca socios externos y proyectos conjuntos con sus propios productores para encarar inversiones de capital intensivo, como puertos y plantas de biocombustibles, que serían inalcanzables de forma individual.

Del Piano enfatizó que el desafío para las nuevas generaciones es entender que, para ser competitivos en este modelo económico, “el productor de 50 hectáreas debe buscar integrarse para operar con la eficiencia de uno de 1.000 hectáreas”.

Resiliencia e innovación metalmecánica

En este contexto, la industria que provee los "fierros" (maquinaria agrícola) al campo también tuvo que transformarse. Rosana Negrini, presidenta de Agrometal, describió una historia de 76 años marcada por la resiliencia argentina.

Para Negrini, la clave de esa performance fue no detener nunca el Departamento de Innovación, incluso en los años de crisis profunda o suspensiones de personal.

Las máquinas agrícolas actuales dejaron de ser simples implementos de hierro para convertirse en robots digitales.

"Cada semilla es tratada en forma individual para que tenga el mejor rendimiento", señaló, refiriéndose a la precisión que hoy permite la siembra directa y la automatización.

Esta sofisticación requiere un derrame de conocimiento federal: ya no se necesita solo al operario que sube al tractor, sino a técnicos e ingenieros especializados en conectividad y datos que puedan dar soporte en pueblos de 8.000 habitantes como Monte Maíz, que se convirtió en un polo metalúrgico de referencia.

A modo de conclusión, el moderador Ricardo Bindi, de Agrositio, sintetizó que “el agro argentino atraviesa una transformación estructural”. Y dijo que la rentabilidad ya no depende únicamente de "una buena cosecha" para salvar el año, sino de la capacidad de integrar conocimiento, tecnología de precisión y alianzas estratégicas.

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