El ambiente de lujo y la alta cocina no alcanzaron para hacer rentable este proyecto gastronómico.
Imagen: Rhudo
El mundo del fútbol no solo se mueve dentro de la cancha, sino también en el terreno de los negocios, donde muchas figuras buscan diversificar sus millones con emprendimientos propios. Sin embargo, no todas las apuestas resultan exitosas, incluso cuando detrás hay nombres de primer nivel y grandes inversiones iniciales.
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Ese fue el caso de Antoine Griezmann y Marcos Llorente, quienes decidieron incursionar en el rubro gastronómico con un ambicioso proyecto que, pese a la expectativa generada, terminó acumulando un pasivo de millones de euros y cerrando sus puertas tras apenas dos años de funcionamiento.
La incursión de estos jugadores fuera del campo de juego no terminó de la manera que esperaban.
Imagen: Rodrigo Jiménez / EFE
El restaurante en cuestión era Rhudo, un exclusivo espacio ubicado en Madrid que prometía combinar alta cocina, espectáculo y una experiencia diferencial para un público selecto.
La historia de Rhudo, el restaurante de Antoine Griezmann y Marcos Llorente
El proyecto de Rhudo nació con una propuesta innovadora dentro del competitivo mundo gastronómico madrileño. La idea era ofrecer no solo comida de alto nivel, sino también un ambiente sofisticado con shows en vivo y una experiencia inmersiva que lo diferenciara de otros restaurantes de lujo.
Desde sus inicios, el emprendimiento llamó la atención tanto por la participación de figuras del fútbol como por su fuerte inversión en diseño, ambientación y marketing. La presencia de Antoine Griezmann y Marcos Llorente le dio visibilidad inmediata, atrayendo a curiosos, fanáticos y clientes en busca de una experiencia exclusiva.
Rhudo
Paco Roncero era la cara más visible, pero el proyecto pertenecía a Llorente, Griezmann, Miguel Ángel Silvestre y Alex González.
Imagen: BERNARDO DÍAZ
Durante sus primeros meses, Rhudo logró posicionarse como un lugar de moda dentro de la noche madrileña, con una propuesta que combinaba gastronomía internacional, coctelería y entretenimiento. Sin embargo, sostener ese nivel de inversión y operación implicaba costos muy elevados.
Con el paso del tiempo, el entusiasmo inicial comenzó a chocar con la realidad económica del negocio. A pesar de su popularidad, los números no terminaron de cerrar, lo que fue debilitando la estructura del proyecto hasta desembocar en su cierre definitivo tras dos años de actividad.
Los motivos del cierre del proyecto después de dos años
El principal problema que enfrentó Rhudo fue el desbalance entre ingresos y gastos. El alto costo operativo, sumado a una facturación que no alcanzó las expectativas, generó una deuda millonaria que se volvió insostenible para sus propietarios.
Además, el modelo de negocio, basado en una experiencia premium con grandes despliegues, requería un flujo constante de clientes de alto poder adquisitivo, algo difícil de mantener en el tiempo en un mercado tan competitivo como el de Madrid.
Tras el cierre, el futuro del espacio y del proyecto empresarial queda abierto. Mientras tanto, tanto Antoine Griezmann como Marcos Llorente continúan enfocados en sus carreras deportivas, dejando atrás una experiencia que evidenció los riesgos de emprender fuera del ámbito en el que construyeron su éxito.
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