25 de abril 2021 - 00:00

Social Commerce: la estrategia de volver al pasado para generar negocios en plena pandemia

La influencia de las redes sociales es cada vez mayor sobre la decisión de compra, lo que nos muestra una suerte de "regreso a las bases" del comercio para poder seguir desarrollando negocios.

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Se habla mucho de las tendencias, del futuro, de lo que viene, sin embargo, como suele decirse en relación a las modas, “todo vuelve”. Basta con revisar los orígenes del comercio para entender en gran parte lo que está ocurriendo en la actualidad:

  • Recibían atención personalizada: para hacer un traje la dedicación era exclusiva sobre la persona que lo necesitaba. Atención que fue esfumándose como consecuencia de la producción en serie.
  • Estaban los referentes sobre los que todos buscaban parecerse y, en consecuencia, sus consumos aspiraban a ir en línea con eso.
  • Por otro lado, el estilo y la forma de consumo de los invididuos estaba ligado a la comunidad a la que pertenecía con el fin y necesidad de “ser parte de”.
  • Los líderes de opinión han sido claves para persuadir a su público sobre qué y cómo comprar.

Los grupos de referencia, de pertenencia y hasta los mismos influenciadores (conocidos popularmente como influencers) siempre estuvieron; en resumen como ocurre con las comunidades, lo que fue cambiando han sido los ámbitos en los que interactuamos con estos grupos, siendo, en estos tiempos, todos seres digitales.

Como seres digitales que somos, es sabido que contamos con el poder, es decir, la toma de decisión ante tanta información (opciones en complemento) a la hora de consumir. Esto termina de justificar y nos hace comprender con total claridad porque el consumidor debe estar en el centro de la estrategia de las empresas. Sobre este punto, queda agregar que ése ser digital, cada vez consume más tiempo en las Redes sociales.

Tendencia en China, tendencia mundial…

No sólo por su inmensidad en tamaño de mercado sino también por estar a la vanguardia en avances tecnológicos, tanto desde las empresas como en la evolución de los consumidores, resulta interesante entender lo que está pasando en China en la actualidad para sacar conclusiones del potencial que el social commerce tiene:

  • Los reviews resultan tener una gran relevancia.
  • Los consumidores asiáticos prestan cada vez más atención al contenido de los posteos para avanzar en el proceso de compra.
  • Los miles de influencers, de la mano de acciones en vivo (live streaming), traccionan un gran volumen de ventas ya siendo considerados como Líderes de Opinión.
  • En línea con el punto anterior, gracias al live streaming, China resultó líder en ventas minoristas online durante 2020
  • Proyectan para este 2021 que la mitad de las ventas del país serán 100% online.
  • Sobre todo los millennials prefieren comprar online por la mayor variedad y mejor alternativas de precio.

Agregado a esto, también se encuentra en pleno desarrollo el S-commerce en los Estados Unidos (ubicado como segundo país en el mencionado ranking de ecommerce de minoristas), las principales plataformas de redes sociales lo saben y, en consecuencia, ofrecen un abanico de soluciones que favorecen el desarrollo de esta disciplina. En complemento, plataformas como Shopify permiten la integración de su ecommerce con las redes sociales, ampliando así las opciones para los shoppers de comprar cómo y cuando lo deseen, potenciando esta solución las efectividad de las acciones de social commerce que sus clientes, las empresas desarrollen.

Mientras tanto, en América Latina...

Definitivamente las acciones de Social Commerce llegaron (o volvieron por lo planteado al inicio) para quedarse, de hecho son un regreso al pasado pero con muchísimo más potencial y herramientas para capitalizar las oportunidades que dicha disciplina presenta para nuestro negocio.

En la región ya se está tomando nota de ello. De hecho, son cada vez más las acciones que buscan, a través de las Redes Sociales, atacar todos y cada uno de los puntos de contacto del Customer Journey (o camino del cliente hacia la compra) entendiendo las estadísticas del mercado:

  • Cerca del 70% de la población está conectada a internet
  • Más del 95% de los conectados a la web son usuarios activos de Redes Sociales
  • Distribución homogénea de géneros (prácticamente 50% de hombres y 50% mujeres).

En conclusión, también en América Latina estamos siendo parte del desarrollo del Social Commerce: nunca olvidarnos de nuestro pasado sino, al contrario, recordar los aciertos, los errores y, principalmente, los aprendizajes que hemos obtenido para potenciar todas las acciones en los distintos canales y que la experiencia del social shopper sea positiva y clave para que los negocios resulten rentables y sostenibles a través del tiempo.

(*) Director y Co- Founder de MADIBA.

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