13 de julio 2026 - 19:00

Tenía una fortuna de u$s42.000 millones, pero se vestía con ropa de ferias americanas: la historia del fundador de IKEA

El magnate sorprendió con su estilo de vida austero, más allá de contar con una de las fortunas más grandes de toda Europa.

El creador de la reconocida empresa no ostentaba lujos y mantenía un estilo de vida austero.

El creador de la reconocida empresa no ostentaba lujos y mantenía un estilo de vida austero.

IKEA

Quienes forjan imperios valuados en miles de millones de dólares suelen mostrarse rodeados de lujos. Mansiones, autos de alta gama y ropa costosa son el sello de los empresarios más exitosos de los distintos rubros. Sin embargo, siempre hay una excepción a la regla.

Ingvar Kamprad demostró ser austero incluso cuando su patrimonio era uno de los más altos de toda Europa y el mundo. Sus prendas no salían de los sastres más prestigiosos del Viejo Continente. De hecho, prefería buscar indumentaria económica antes que invertir una fortuna para estar bien vestido.

Kamprad forjó un imperio, pero jamás abandonó sus hábitos ahorristas a la hora de manejarse tanto en la empresa como en su vida diaria.

Kamprad forjó un imperio, pero jamás abandonó sus hábitos ahorristas a la hora de manejarse tanto en la empresa como en su vida diaria.

Quién fue Ingvar Kamprad y cómo fueron sus primeros años

Ingvar Kamprad ya contaba con experiencia como vendedor desde su juventud. Cuando era chico, compraba cajas de fósforos al por mayor en Estocolmo y luego las revendía entre sus vecinos. Después sumó otros productos a su oferta, como semillas, pescado, adornos navideños, bolígrafos y lápices.

En 1943, cuando tenía apenas 17 años, fundó IKEA con un pequeño préstamo de su padre. El negocio comenzó como una empresa de venta por correo que ofrecía distintos artículos de uso cotidiano. Recién en 1948 incorporó muebles a su catálogo, un cambio que marcó el comienzo de su especialización en el mercado del hogar.

El nombre surgió de las iniciales de Ingvar Kamprad, combinadas con las de Elmtaryd, la granja familiar donde creció, y Agunnaryd, el pueblo cercano. Durante los primeros años, el emprendimiento mantuvo una estructura pequeña. Sin embargo, la búsqueda de productos económicos y fáciles de transportar fue marcando el camino que seguiría la compañía.

La fundación de IKEA y su filosofía a pesar de los millones

En 1956, IKEA comenzó a vender muebles desmontados para reducir los costos de transporte y almacenamiento. Los productos se exhibían armados en las tiendas, pero se entregaban en cajas para que los clientes pudieran trasladarlos y ensamblarlos en sus hogares. El sistema permitía fabricar, guardar y distribuir el mobiliario de una manera mucho más económica.

Los hábitos de ahorro de Kamprad también aparecían de forma constante en su vida diaria. El empresario contó que prácticamente toda la ropa que usaba había sido comprada en ferias americanas. Además, aprovechaba sus viajes para cortarse el pelo en países donde el servicio era más barato, y llegó a mencionar una visita a Vietnam con ese objetivo.

Su estilo de vida incluía otros detalles poco habituales para alguien con semejante fortuna. Viajaba en clase turista, reutilizaba bolsitas de té y papel de regalo, guardaba condimentos de los restaurantes y manejó durante años un Volvo de 1993. También recomendaba de manera insistente a sus empleados utilizar las dos caras de cada hoja de papel.

El patrimonio de Ingvar Kamprad

Distintos medios especializados señalaron que el patrimonio neto de Ingvar Kamprad estuvo valuado en u$s42.500 millones. Esto se debía a su rol dentro de la empresa que fundó, la cual controló a lo largo de su vida hasta el momento de su fallecimiento.

Otra pieza central de su estructura financiera era Stichting INGKA Foundation, una organización benéfica propietaria de INGKA Holding, la empresa matriz de todas las tiendas. En paralelo, sus tres hijos quedaron al frente de Ikano, una compañía de inversión familiar que posee derechos de la franquicia en distintos países.

En 1970, Kamprad trasladó a su familia a Suiza con el objetivo de evitar los altos impuestos de su país natal. Antes de esa mudanza, transfirió la propiedad de la firma a una serie de fideicomisos y fundaciones. Por este motivo, sus activos líquidos declarados de manera personal quedaron reducidos a u$s113 millones.

Kamprad regresó a Suecia en 2011 y dejó formalmente el consejo de administración de Inter IKEA Holding en 2013, cuando su hijo menor, Mathias Kamprad, asumió la presidencia del holding. Finalmente, falleció mientras dormía el 27 de enero de 2018 en su domicilio de Suecia, a los 91 años.

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