21 de marzo 2026 - 00:00

Aumento de la deuda pública, carry trade e hiperinflación en dólares

Tras la fuerte devaluación inicial, el esquema financiero se apoya en deuda creciente, inflación en dólares y rendimientos especulativos. Mientras el mercado sostiene la narrativa, crecen las dudas sobre la capacidad real de pago y la consistencia del modelo.

Entre la devaluación inicial, la suba de la deuda y el auge del carry trade, el modelo económico muestra señales de fragilidad

Entre la devaluación inicial, la suba de la deuda y el auge del carry trade, el modelo económico muestra señales de fragilidad

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En la Argentina, la realidad económica parece un subproducto del lenguaje funcional del equipo económico, cuya principal destreza es la narrativa táctica. El mercado ha permitido que una devaluación brutal inicial de 118% haya sido leída como un saneamiento, pero a partir de allí; una bola de nieve de nueva deuda ha sido ignorada bajo la promesa de que “esta vez es distinto”, desafiando las advertencias históricas de Rogoff y Reinhart.

Mientras el ciudadano de a pie intenta enfrentar la inflación en dólares que devora sus ingresos y sus ahorros, en las pantallas de la city los algoritmos hacen el trabajo de mirar los títulos y el dólar con prescindencia del análisis macroeconómico. Pero detrás de la pirotecnia de los rendimientos en dólares y el carry trade, se gesta una inconsistencia técnica de magnitud. Estamos ante una arquitectura financiera sostenida “por fe”, donde la sostenibilidad de la deuda ya es un susurro preocupado en los pasillos de los mismos bancos que hoy registran impagos crecientes en tarjetas de crédito y préstamos personales.

La alquimia de un “truco” y la omisión de la hiperinflación en dólares

El núcleo de la apariencia oficial reside en la elección estratégica de la base de comparación. Al tomar el 30 de noviembre de 2023 como punto de partida -diez días antes de la asunción formal-, el gobierno oculta el efecto inmediato de su primera gran medida; la devaluación del 118,5% ejecutada el 12 de diciembre de 2023. Este movimiento, que llevó el dólar de $366 a $800 en un suspiro, permitió al Tesoro “licuar” de un plumazo el 13% de la deuda pública total.

  • La Gran Licuación (Diciembre 2023)
  • El Salto: La deuda bajó nominalmente de U$S 423.000 millones en noviembre de 2023 a U$S 368.000 millones en diciembre de 2023.
  • El Resultado: Una reducción forzosa de U$S 55.000 millones en solo 19 días, no por pago genuino, sino por la erosión del valor en dólares de los pasivos en moneda local.
  • Precedentes: Esta devaluación superó al “Rodrigazo” de 1975 (100%) y al salto de Alfonsín en abril de 1989 (114%), posicionándose como la mayor suba diaria desde que existen registros confiables.
  • El Rebote Explosivo y la Nueva Deuda
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Mientras el ciudadano de a pie intenta enfrentar la inflación en dólares que devora sus ingresos y sus ahorros, en las pantallas de la city los algoritmos hacen el trabajo de mirar los títulos y el dólar con prescindencia del análisis macroeconómico.

Mientras el ciudadano de a pie intenta enfrentar la inflación en dólares que devora sus ingresos y sus ahorros, en las pantallas de la city los algoritmos hacen el trabajo de mirar los títulos y el dólar con prescindencia del análisis macroeconómico.

Sin embargo, el truco de la licuación de la deuda fue efímero, al “planchar el dólar”. Tras el “piso” de diciembre, la dinámica de endeudamiento retomó una trayectoria ascendente y voraz. Para febrero de 2026, la deuda pública alcanzó los u$s470.000 millones. (Secretaria de Finanzas de la Nación)

  • Aumento Neto: Bajo la actual gestión, la deuda se ha incrementado en U$D 102.000 millones.
  • Crecimiento Porcentual: Un aumento del 27,71% respecto al stock post-licuación.
  • Hiperinflación en Dólares y el Festín del Carry Trade

Siguiendo la lógica de Michel Callon sobre la sociología de los mercados, los precios no solo reflejan la realidad, sino que la performan. Aquí, la “hiperinflación en dólares” es el síntoma de un desajuste macroeconómico:

  • Dólar vs. Precios: Mientras el dólar blue subió un 40% (de $1.025 a $1.435 entre finales de 2023 y marzo de 2026), el IPC acumulado en el mismo periodo escaló entre un 280,41% y un 324,14%. (Chequeado.com)
  • Rendimientos Picantes: El carry trade ha registrado récords en el primer bimestre. Una operación a 60 días llegó a rendir entre 12,15% y 12,29% en dólares, y cuando construimos una Tasa Efectiva Anual (TEA) combinada (caída del dólar BNA + tasa de interés) el rendimiento alcanza el 107,27% anual en dólares. Este rendimiento no responde a productividad, sino a una transferencia de recursos financiera puramente especulativa.

Riesgos sistémicos

La sostenibilidad de este modelo es, matemáticamente, una imposibilidad. El Gobierno está comprometido con los tenedores de títulos que a su vez pueden desear “tomar ganancias” en algún momento, pero que a su vez están atrapados en una dualidad peligrosa actualmente: le ofrecen licitar deuda ajustada por inflación (CER) o deuda vinculada al dólar (dollar-linked). Ambos mecanismos son delicados ante cualquier intento de corrección del tipo de cambio o ante un fogonazo inflacionario persistente.

La banca local comienza a mostrar las cicatrices del modelo. El incremento de los impagos en el sector corporativo y el consumo personal (tarjetas de crédito) sugiere que la economía real ya no puede seguir el ritmo de la visión financiera del equipo a cargo. En un contexto internacional marcado por la volatilidad del petróleo, la recesión global y el aumento de la inflación externa, Argentina se encuentra desarmada y sobreendeudada.

La inevitabilidad de la historia

Como advirtieron Rogoff y Reinhart en su celebre trabajo, la creencia de que “esta vez es distinto” suele ser el prólogo de las crisis más profundas. El equipo económico, actuando más como una mesa de dinero que como un ministerio de economia, ha logrado suprimir la percepción de riesgo mediante un lenguaje técnico que seduce a los mercados, pero ignora la solvencia intertemporal.

El Riesgo País se mantiene en niveles que impiden el regreso a los mercados voluntarios de crédito. La estrategia inicial de diciembre 2023 de “bajar deuda para tomar nueva deuda” ha resultado ser un ciclo vicioso donde el stock de pasivos es hoy U$S 102.000 millones superior al inicio de la gestión, cuando la deuda se había licuado.

Sin un cambio de paradigma que abandone el voluntarismo y el carry trade desenfrenado, los meses venideros y especialmente el 2027 se perfilan como el horizonte donde la realidad finalmente se puede cobrar las facturas. La confianza no se construye con trucos de licuación y camuflaje de una hiperinflación en dólares, sino con la capacidad de pago que la economía real, hoy asfixiada, no puede garantizar.

*Doctor en Ciencia Politica. Master en Politica Económica Internacional. Profesor de Finanzas en tiempos irracionales. YouTube: @DrPabloTigani, en X: @pablotigani

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