''Aumento de precios de 15% pueden pasar rápidamente a 45%''
-
Atención: el nuevo plazo fijo que le gana a la inflación todos los meses
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
Para el
economista
israelí
Leo
Leiderman,
la Argentina
sigue
teniendo
problemas
estructurales,
entre
los que
mencionó
la falta de
inversión
en áreas
claves, la
crisis
energética
y el
deterioro
fiscal.
L.L.: Vemos que hay lugar para todos los pronósticos. Algunos señalan que esto es una cuestión que se superará con la intervención de los bancos centrales, por lo que se trata de una corrección en medio de un mercado optimista. En el otro extremo está el enfoque negativo, que opina que la cuestión hipotecaria es un síntoma de un problema más estructural de los Estados Unidos. Quienes opinan así esperan el inicio de una larga recesión. Mi pronóstico está en el medio, es decir que no es una rápida corrección como la de febrero. Estos episodios reducirían el crecimiento global, pero sin generar recesión. Por otra parte, fue admirable la rapidez con la que actuaron los principales banqueros centrales ante la crisis.
P.: ¿Los emergentes sintieron menos el impacto de la crisis que en otras oportunidades?
L.L.: El inversor global está teniendo bien claro que este problema no empezó en los emergentes, sino en el centro. Por el contrario, los emergentes quizá por primera vez están siendo un factor estabilizador, que calma y reduce las fluctuaciones. Y esto vale tanto en la parte financiera como en la real. El continuo crecimiento de Asia de 8% anual junto con el aumento de la demanda ayuda mucho a que la expansión global mantenga ímpetu. Y desde el punto de vista financiero, el hecho de que los emergentes se convirtieron en más disciplinados desde el punto de vista de la inflación, la política monetaria y la fiscal ayudó a que se reduzcan las bruscas variaciones de los precios. Claro que hay gran heterogeneidad. Los países que se consideran más estables, como Chile, República Checa o Israel están teniendo menos volatilidad que el resto.
P.: Pero la Argentina resultó mucho más castigada...
L.L.: La crisis encuentra al país en un entorno internacional favorable por los términos del intercambio y los precios altos de las materias primas. Además hay crecimiento económico y favorece un tipo de cambio flexible. Pero es evidente que sigue habiendo problemas estructurales, como falta de inversión en áreas clave, la cuestión energética o el deterioro fiscal.
P.: ¿Es preocupante la aceleración inflacionaria?
L.L.: Sin lugar a dudas la contención de la inflación debe ocupar un lugar prioritario en la agenda de política económica del próximo gobierno. El país está muy atrasado respecto de sus competidores de América latina y también de países emergentes. Se espera que una de las políticas principales sea un programa de reducción de la inflación a menos de 5%. En esta materia, la Argentina está muy atrasada respecto de sus principales vecinos latinoamericanos, que ya consiguieron estos niveles.
P.: ¿Cree que la futura gestión tomará medidas antipáticas para disminuir la suba de precios, como contención del gasto o menor crecimiento?
L.L.: Sería muy antipático para el país permanecer con una inflación de dos dígitos, que nadie sabe muy bien... Si esto sucede generará gran incertidumbre, habrá dudas por el tipo de cambio y tendrá implicaciones negativas sobre la pobreza. Pero además es sabido que cuando la inflación es de dos dígitos es difícil estabilizarla. Lo que un día es 15% puede ser al otro día 25% o 45%, debido a las expectativas.
P.: ¿Cree que continúa el viento de cola que tuvo el país en los últimos años?
L.L.: Pienso que no se frenó del todo, ni es ahora viento de frente. En todo caso perdió la fuerza que tuvo en los últimos años. Las noticias que llegarán de los principales bancos de inversión reflejarán pronósticos de menor crecimiento, tanto para los Estados Unidos como para el resto del mundo. Y esto tendría efectos negativos para la Argentina.
P.: ¿Qué recomendaría en este contexto al inversor?
L.L.: Hay que ajustarse los cinturones, porque estamos en un mundo de mayor vulnerabilidad financiera. Pero hay que tener en cuenta que una de las anclas importantes es el proceso de crecimiento en Asia. Hay varios países en los que los precios de las acciones ofrecen oportunidad y valor.
Entrevista de Pablo Wende




Dejá tu comentario