Bajan tasas, pero sólo puede acceder 4% de las familias
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Las nuevas líneas de crédito ofrecen recortes en las tasas de interés (bajan a un promedio de 10,4% anual de costo financiero total), alargamiento de los plazos (hasta 30 años), financiando 100% del inmueble a adquirir con tasas fijas en la mayoría de los casos.
Además toman como nuevo sujeto de crédito a los inquilinos que cuenten con contrato de alquiler y que hayan pagado regularmente su alquiler durante los últimos 8 años.
A fines ilustrativos, con la información existente hasta el momento y suponiendo que se mantiene la condición que la cuota no puede exceder 35% del ingreso (supuesto razonable dado que un gasto mayor a ese porcentaje restringiría al mínimo el consumo de las familias), se procederá a estimar las principales características de un crédito de $ 150.000. En este caso, la cuota asciende a $ 1.361 durante 30 años.
En este nuevo escenario, se requieren 1,5 mes de alquiler para pagar la cuota. Una mejora visible respecto a la situación inicial aunque no alcanza para cumplir con las expectativas iniciales de la medida: igualar el valor de la cuota al alquiler.
Respecto a la población que podrá acceder a su primera vivienda luego de los anuncios, los resultados del procesamiento de la EPH muestran que 85 mil hogares en todo el país cumplen con las nuevas exigencias; es decir 4% de las familias que no cuentan con inmueble.
En el cuadro comparativo se observa que a partir del lanzamiento de los nuevos planes de crédito, 51.081 familias se vieron directamente beneficiadas, creciendo desde un pobre 2% de los hogares sin vivienda propia a un muy modesto 4%. Sin embargo, estas familias deberían pagar un 51% adicional a lo que pagaban como alquiler, dado que no se logró igualar los mismos. Por último, y considerando el posible efecto redistributivo de la medida, vale la pena mencionar que tanto antes como después de las nuevas líneas de crédito, la población de menores ingresos no logra acceder a los mismos, puesto que son los mismos deciles de ingresos los que acceden al nuevo plan.
Para finalizar el análisis, la tercera fila del cuadro muestra que el Costo Financiero Total, manteniendo el plazo en 30 años, debería ser de 6% para igualar la cuota del préstamo al valor del alquiler.
Sin lugar a dudas, nuestro sistema financiero no es capaz de ofrecer dichas tasas, lo que muestra la utopía en la idea original de la medida. Así, el factor decisivo de esta problemática es la baja relación entre los salarios y el valor de los inmuebles, ya que en el escenario de cuota igual a alquiler, menos de 10% de las familias no propietarias tendrían acceso al crédito.
(*) Directores de IT & Economics Consulting Group.




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