25 de agosto 2006 - 00:00

"Caerá calidad de los servicios"

«Con el congelamiento explícito de las cuotas,el Estado transforma la medicina prepaga en un servicio público.» Así definió ayer la situación del sector el presidente de la Asociación de Entidades de Medicina Prepaga (ADEMP), Pablo Giordano, quien reconoció que las empresas reclaman «aumentos que van de 8% a 17%, porque siguen perdiendo plata».

Periodista: ¿Por qué se produjo este nuevo conflicto con el secretario Guillermo Moreno?

Pablo Giordano: Hace un mes le pedimos una reunión para ponerlo al tanto de nuestra situación. Nos recibió y nos dijo que quería datos concretos sobre los problemas que tenían las empresas de medicina prepaga. Puntualmente, solicitó ver los últimos cinco balances de las compañías y un resumen que describiera la situación. Fue muy trabajoso conseguir que cada empresa nos entregara la información. Pero finalmente lo conseguimos y le mandamos ayer (por el miércoles) todos los datos.

P.: ¿Cuál fue la reacción del funcionario?

P.G.: Hasta ahora, no sabemos, porque es muy reciente. En su momento, nos dijo que si los números demostraban la necesidad de un aumento en las cuotas, lo iba a otorgar. Pero también dijo que quería entender quién se quedaba con las ganancias en el sector salud. Y seguro que no somos nosotros. Lo que ocurre es que aumentaron los costos de los laboratorios, servicios de diagnóstico y sanatorios. Todo ello repercute en las prepagas, pero nosotros no tenemos a quién pasarle ni siquiera parte de estos incrementos.

P.: Por lo que señala, se deduce que las empresas precisan aumentar más las cuotas. ¿A cuánto debería llegar ese incremento?

P.G.: No es lineal, pero las compañías precisan ajustes que van de 8% a 17%. Para nosotros no es alegre aumentar, porque automáticamente perdemos afiliados. Aparte, se van los sanos y quedan los que tienen más enfermedades, con lo cual el negocio se ve incluso más perjudicado. Pero la consecuencia de no ajustarnos a nuestra realidad de costos implicará bajar la calidad del servicio.

  • Concentración

    P.: ¿El sector se seguirá concentrando?

    P.G.: Por supuesto; muchas empresas corren peligro de subsistencia. En ADEMP llegamos a ser 69 empresas, ahora somos 39 y el número continuará descendiendo. Incluso, casi todas las extranjeras que llegaron en los últimos años abandonaron el mercado, como Aetna, Blue Cross Blue Shield, las brasileña Amil o ING. Lamentablemente, tenemos que decir que peligra el modelo de medicina prepaga, tal como lo conocemos en la Argentina. Si el gobierno continúa tomando esta actividad como un servicio público, lo que ocurre es que le transfieren a las empresas obligaciones indelegables del Estado.

    P.: ¿Por qué dice que se toma la medicina prepaga como un servicio público?

    P.G.: Está claro que existeun congelamiento de las cuotas y un explícito control de los precios. Pero esta situación va a llevar a un deterioro de las prestaciones, por ejemplo, con listas de espera para realizarse operaciones, tal como sucede en los hospitales públicos.

    P.: ¿Qué opina del marco regulatorio que se intenta generar para el sector?

    P.G.: Mire, ya vi como 70 proyectos en estos 12 años de ADEMP. Se repite el mismo error de siempre, porque plantean una ley para defender al consumidor, pero no estipulan qué cobertura de salud quiere establecerse para la población.

    Entrevista de Pablo Wende
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