14 de diciembre 2006 - 00:00

Castells en terapia

(Raúl Castells relató por radio «Continental» cómo fueron los hechos que le provocaron importantes quemaduras en todo el cuerpo, en un confuso incidente en la feria de La Salada. Obviamente, volvió a responsabilizar a la Policía que actuó.)

PERIODISTA: ¿Cómo está de salud?

Raúl Castells: Y, acá estamos... me quemé el veinte por ciento con quemadura de primer grado, y otro veinte por ciento con quemadura de segundo grado. Estamos acá en la terapia intensiva, donde aparentemente me van a dejar cerca de un mes, me dicen.

P.: ¿Cómo fue Raúl, qué es lo que pasó?

R.C.: Nosotros tenemos un comedor y una sala de primeros auxilios en la feria de La Salada. Me avisan los compañeros que el gobierno la quería clausurar; voy para allá y arman un operativo policial muy grande, y aparece un grupo, de azul oscuro, con unas camionetas que yo nunca había visto y con un equipamiento de armas que tampoco había visto nunca en manos de la Policía, y yo me acerco a hablar con ellos y por la derecha alguien hace algo con una llamarada, y lo que hago es dar la espalda a eso, y bueno, siento todo el fuego en la espalda, y ahí veo a un policía que está a la izquierda de donde yo estaba que me empieza a pegar, los compañeros me tiran en un charquito de agua que había como a cinco metros del lugar y la Policía comienza a tirarles balas de goma a los que me estaban tapando el fuego, y es lo único que pude ver, porque después me llevaron al hospital de Budge, y de ahí me internaron en el Hospital del Quemado.

P.: Sabe que la Policía dice que no fue un lanzallamas, sino que fue una molotov lanzada por uno de sus seguidores lo que le ocasionó la quemadura.

R.C.: Aunque fuera una molotov, o un lanzallamas, no tiene importancia, cualquiera de las dos cosas la hicieron ellos. Todos, todos ustedes y la población saben que jamás andamos armados nosotros, que jamás yo ando tirando bombas y que jamás hemos sacado un revólver para tirar a ningún lado. Le doy mi palabra de honor que ni siquiera sé cómo se arma una bomba.

P.: ¿Y por qué cree que ahoraactuaron de esta manera desde la Policía, para tratar de desalojarlos de allí?

R.C.: Bueno, aparentemente, como ésa es la feria más grande de la Argentina, ahí hay 10.000 feriantes y unos 600 changarines, y por día a la feria van unas 100.000 personas, y como nosotros somos los que hemos organizado a la gente, a los feriantes, pequeños y medianos, y a los trabajadores, se ve que les resultaba muy irritativo que estemos en ese lugar, porque damos la obra social completa para toda la gente, incluso la comida gratis los días de feria, que son 12 días por mes, y bueno, esto es incalificable. Una cosa es que discutamos posiciones contrapuestas con el gobierno y otra cosa es esto. Si no hubiera estado ese charco en la vereda, no sé si habría estado hablando con usted.

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