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9 de diciembre 2021 - 00:16

Memoria activa 2001 (parte 15)

Buena parte de los tecnócratas que identificamos aquí son "políticos tecnócratas" porque cuentan con historias o antecedentes partidarios.

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El subgrupo de los “políticos tecnócratas” es el de más compleja definición, ya que no se identifican predominantemente por una filiación partidaria, sino por una visión de la política. Tal como se mencionó anteriormente, creen que la técnica y la planificación racional deben reemplazar a la política “tradicional” de las negociaciones, las concesiones en pos del acuerdo, las convicciones, la búsqueda de apoyo electoral. Buscan el progreso mediante la despolitización, y un Estado que se convierta en un implementador de políticas públicas óptimas, por encima de los intereses sociales o particulares.

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En el gobierno de De la Rúa identificamos a 8 tecnócratas: Nicolás Gallo, José Luis Machinea, Juan Llach, Ricardo López Murphy (ingresaron en el Gabinete 1), Hugo Juri, Patricia Bullrich (ingresaron en el Gabinete 2), Domingo Cavallo y Carlos Bastos (ingresaron en el Gabinete 3). Cuatro de ellos son economistas formados en el exterior (Machinea, López Murphy, Llach y Cavallo), reconocidos por sus conocimientos técnicos. Pero esa no fue una condición excluyente para que atribuyamos la calificación de tecnócrata. En el grupo hay dos ingenieros (Bastos y Gallo, ambos a cargo de Infraestructura), un médico especializado en gestión universitaria (Juri) y una graduada en ciencias sociales, que tras su paso por la gestión completó su doctorado en ciencia política (Patricia Bullrich).

Buena parte de los tecnócratas que identificamos aquí son “políticos tecnócratas” porque cuentan con historias o antecedentes partidarios, como los casos de Ricardo López Murphy, Domingo Cavallo o Patricia Bullrich. Todos ellos, en algún momento, fueron candidatos. Sin embargo, siguiendo a Putnam (1977) serán considerados como políticos tecnócratas, y no como políticos partidarios (radicales o frepasistas) ya que sus compromisos serán con las políticas públicas “técnicamente indispensables”, y no con la representación política que emanaba de la Alianza y los partidos que la conformaban.

Un dato notorio es que los tres “políticos tecnócratas” fundaron partidos políticos tras su paso por la gestión. Cavallo, tras su ministerio en el gobierno de Carlos Menem, fundó en 1996 el partido Acción por la República. López Murphy, después de su fracaso como ministro de Economía de De la Rúa fundó en 2002 el partido Recrear para el Crecimiento, que compitió por primera vez en las elecciones presidenciales de 2003. Y Patricia Bullrich, también en 2002, fundó el partido Unión por Todos, que compitió en 2003 por primera vez (en alianza con Recrear); luego cambiaría su nombre por Unión por la Libertad. Los tres “políticos tecnócratas” crearon sus partidos sobre la base de la reivindicación de su paso por la gestión: eran partidos personalistas en un sentido tecnocrático, basados en el “liderazgo de conocimiento” de sus fundadores.

Los frepasistas fueron 4: Graciela Fernández Meijide (fundadora de la Alianza y la competidora de De la Rúa para la presidencia), Marcos Makón, Alberto Flamarique y Juan Pablo Cafiero. Fue el grupo más incómodo e inestable: al final del gobierno, ya no quedaba ninguno. Fernández Meijide había iniciado su vida pública como activista de derechos humanos (madre de un desaparecido), que había comenzado su carrera política en 1989 en la centroizquierda (Partido Democracia Popular, Fredejuso, Frente Grande) y había sido candidata en varias oportunidades. No siempre le tocó ganar: además de perder la interna presidencial con De la Rúa, fue derrotada por Carlos Ruckauf en las elecciones de gobernador de Buenos Aires en 1999; De la Rúa, al asumir, la designó Ministra de Desarrollo Social.

Marcos Makón era un técnico especializado en finanzas públicas que se encontraba bajo la égida de Álvarez (primero ocupó la Secretaría de Modernización, la única que dependía en forma directa de la Vicepresidencia) y estuvo brevemente en el gabinete para reemplazar a Fernández Meijide como Ministro de Desarrollo Social y Medio Ambiente de la Nación.

Juan Pablo Cafiero, abogado de familia peronista (hijo del célebre Antonio) y que estaba en el Frente Grande, tuvo un paso de algunos meses, también en Desarrollo Social, entre marzo y octubre de 2001, pero finalmente renunció; ya se incorporó cuando el Frepaso estaba prácticamente afuera de la Alianza, con el objetivo de salvar algunas formas. Fue el último intento de los alineados con Chacho Álvarez de participar del gabinete, ya en tiempos de la cavallización ministerial. En cuanto a Alberto Flamarique, el bordonista mendocino que llegó al Ministerio de Trabajo en el Gabinete 1, se terminó alejando como consecuencia del escándalo de los sobornos (“Banelco”) en el Senado por la reforma laboral, tema al que volveremos en el próximo articulo. Continuará mañana.

Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

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