Memoria activa 2001 (parte 14)

Opiniones

El análisis de los gabinetes del gobierno de De la Rúa nos permite periodizar los intensos 24 meses en tres etapas diferenciadas.

El análisis de los gabinetes del gobierno de De la Rúa nos permite periodizar los intensos 24 meses en tres etapas diferenciadas. La primera, que se extiende desde el día de la asunción (10 de diciembre de 1999) hasta la renuncia del vicepresidente Chacho Álvarez (6 de octubre 2000), se caracterizó por una composición más plural, que intentaba dar cuenta de la naturaleza coalicional.

Allí encontramos a algunos frepasistas en el gabinete, y una composición mixta entre políticos tradicionales y políticos tecnócratas. La segunda etapa, que se extiende desde la renuncia del vicepresidente Álvarez hasta la salida de José Luis Machinea del ministerio de Economía, se caracterizó por un progresivo avance de los propios (el gabinete informal del presidente), como su hermano Jorge y Chrystian Colombo, quien asumiría la jefatura de gabinete, y un retroceso de los “ministros radicales”.

Mientras que en la tercera etapa, de disyunción, los políticos tecnócratas y el círculo íntimo de “radicales delarruístas” adquiere más influencia, Domingo Felipe Cavallo asume la cartera económica, y el gobierno busca un salvataje cada vez más centrado en la figura de Cavallo, mientras De la Rúa intenta mantener la lealtad del partido incorporando más radicales (afines a él) en la gestión ministerial.

Estas tres etapas serán periodizadas como tres gabinetes: Gabinete 1, Gabinete 2 y Gabinete 3. Más concretamente, el Gabinete 1 corresponde al conjunto de ministros que ingresaron el día de la asunción presidencial (10-12-99), el Gabinete 2 a los que lo hicieron tras la renuncia del vicepresidente Álvarez (5 y 6-10-2000) y el Gabinete 3 corresponde a los que ingresaron tras la salida de Machinea y el posterior acenso de López Murphy y Domingo Cavallo a la cartera económica.

Para poder realizar esta periodización, definimos cuatro grupos de perfil ministerial dentro del gabinete. En primer lugar, el grupo de los radicales, integrado por aquellos dirigentes afiliados al partido centenario que era dominante dentro de la coalición. Fueron convocados por esa filiación. No eran un grupo homogéneo: estaban los alfonsinistas y los “del interior”.

En segundo lugar estaba el grupo de los delarruístas, o radicales delarruístas, que era el de los más cercanos al presidente; cuando se precipitó el conflicto con los frepasistas y los radicales alfonsinistas, De la Rúa se recostó más en los delarruístas y en los radicales del interior.

Tercero, el de los frepasistas, que eran aquellos dirigentes pertenecientes al Frente Grande o a PAIS, el partido fundado por el peronista mendocino José Octavio Bordón, que había cofundado el Frepaso junto a Chacho Álvarez y luego, al dar un paso al costado, legó un conjunto de dirigentes. Y en cuarto lugar los tecnócratas, aquellos no tan identificados con ninguno de los partidos de la coalición, que fueron convocados por su perfil técnico y que se caracterizan por una visión técnica de los político; tal como se definió en artículos anteriores, Putnam (ver artículos anteriores), los tecnócratas creen que la técnica y la planificación racional deben reemplazar a la política de las negociaciones, los apoyos y las concesiones; muchos de estos tecnócratas eran economistas profesionales. En el siguiente cuadro se presenta un resumen de las definiciones que utilizamos para operacionalizar la clasificación.

Los nombres del Gabinete 1 fueron Rodolfo Terragno (Jefatura de Gabinete), Federico Storani (Interior), Ricardo Gil Lavedra (Justicia), Hernán Lombardi (Turismo), Adalberto Rodríguez Giavarini (Relaciones Exteriores), Ricardo López Murphy (Defensa), José Luis Machinea (Economía), Juan José Llach (Educación), Nicolás Gallo (Infraestructura), Héctor Lombardo (Salud), Alberto Flamarique (Trabajo) y Graciela Fernández Meijide (Desarrollo Social).

El Gabinete 2, el que comienza tras la reorganización del gobierno que se realiza con la renuncia del Vicepresidente Álvarez, estuvo integrado por Federico Storani (Interior), Hernán Lombardi (Turismo), Adalberto Rodríguez Giavarini (Relaciones Exteriores), Ricardo López Murphy (Defensa), José Luis Machinea (Economía y luego también Infraestructura), Juan José Llach (Educación), Hugo Juri (Educación), Chrystian Colombo, (Jefatura de Gabinete), Jorge De la Rúa (Justicia y Derechos Humanos), Héctor Lombardo (Salud), Graciela Fernández Meijide (Desarrollo Social), Marcos Makón (Desarrollo Social) y Patricia Bullrich (Trabajo).

Finalmente, los del Gabinete 3, que comienza tras el reemplazo de Machinea y la salida de los frepasistas del gobierno, estuvo integrado por Ramón Mestre (Interior), Andrés Delich (Educación), José Dumón (Trabajo), Horacio Jaunarena (Defensa), Hernán Lombardi (Turismo), Adalberto Rodríguez Giavarini (Relaciones Exteriores), Ricardo López Murphy (Economía), Chrystian Colombo (Jefatura de Gabinete), Jorge De la Rúa (Justicia), Héctor Lombardo (Salud), Juan Pablo Cafiero (Desarrollo Social), Daniel Sartor (Desarrollo Social), Domingo Cavallo (Economía), Carlos Bastos (Infraestructura) y Patricia Bullrich (Trabajo y luego Seguridad Social).

Los radicales han sido siete. Los que arrancaron en el Gabinete 1 fueron Rodolfo Terragno, Federico Storani y Ricardo Gil Lavedra. Tres personajes ligados al alfonsinismo y al radicalismo porteño y bonaerense; los dos primeros, sobre todo, estuvieron asimismo vinculados a la fundación de la Alianza entre la UCR y el Frepaso. Terragno, considerado como uno de los “artífices” del acuerdo, integraba su “mesa política” desde 1997; Storani, quien provenía de una actuación destacada como diputado nacional, representaba al radicalismo bonaerense desde el Ministerio del Interior. Formado en la cátedra de Derecho Político en la Universidad Nacional de La Plata, con posterioridad a la experiencia aliancista volvió a pregonar por las coaliciones políticas y dos décadas después, como convencional del partido, fue uno de los defensores de su incorporación a la coalición Cambiemos.

Notoriamente, estos fundadores de la Alianza terminaron siendo desplazados del gabinete: Terragno, un crítico de la convertibilidad, sale del gobierno junto con Álvarez y Storani con la llegada de Cavallo. También Gil Lavedra deja la cartera de Justicia al finalizar el ciclo del primer gabinete, para que lo reemplace el hermano del entonces presidente.

En la formación del Gabinete 2 no se incorpora ningún radical, pero sí en el Gabinete 3. Allí aparecen los radicales del interior y “no tan alfonsinistas”: Mestre (Córdoba), Dumón, Sartor. Delich, Jaunarena. Mestre, de la Unión Cívica Radical cordobesa, y oriundo del “sabattinismo”, había sido un crítico de la alianza con el Frepaso. Dumón, convocado por De la Rúa para hacerse cargo de la cartera de Trabajo en los últimos meses de gestión, arribaría de la provincia de Buenos Aires. Sartor, militante de la Unión Cívica Radical rionegrina, ex presidente de la Juventud Radical de esa provincia, era cercano al gobernador Pablo Verani.

En el caso de Jaunarena (Defensa), no había sido la primera opción de De la Rúa al formar su Gabinete 1. Sin embargo, se trataba de una figura importante durante el gobierno de Alfonsín y muy identificada con el partido. Lo interesante del caso de Jaunarena es que, ya con Eduardo Duhalde como Presidente tras la renuncia de De la Rúa, regresó a la cartera de Defensa y elaboró diferentes proyectos, dándole una continuidad a su gestión –por ejemplo, el que pretendía crear una pirámide verdeazul, en la que policías y militares formaban parte de un único sistema, que no prosperó. Jaunarena estuvo a cargo de la cartera de Defensa cuando, en tiempos de Alfonsín, en la Semana Santa de 1987, tuvo lugar el alzamiento carapintada de Aldo Rico. La incorporación de Jaunarena, además de darle un acercamiento a la UCR, podemos inscribirla en una continuidad de políticas que tal vez De la Rúa privilegió en un momento de clara debilidad política.

El grupo de los “radicales delarruístas” es fácil de identificar por su cercanía con el primer mandatario. Eran el círculo íntimo. Jorge De la Rúa era su hermano, Chrystian Colombo un colaborador de estrecha amistad, Héctor Lombardo era su médico. Tanto Adalberto Rodríguez Giavarini como Hernán Lombardi habían sido funcionarios de De la Rúa durante su gestión al frente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Todos ellos eran afiliados al radicalismo pero la razón principal por la que habían sido convocados no era partidaria, sino de lealtad y confianza personal.

En los casos de Colombo y Jorge De la Rúa, se incorporaron al gabinete de ministros a partir de octubre de 2000 pero ya eran parte de la gestión desde antes. Jorge de la Rúa venía de desempeñarse en diversos cargos en la provincia de Córdoba (de la que era oriundo, al igual que su hermano presidente) e incluso había sido presidente del club Belgrano de Córdoba. Había colaborado desde diversos puestos con el entonces gobernador, Eduardo Angeloz, y se había retirado de la política activa en 1991 -salvo cuando fue en 1994 Convencional Constituyente. Hasta que su hermano le pide que ocupe la Secretaría General de la Presidencia. Colombo, quien había colaborado con el gobierno de Raúl Alfonsín, había sido designado por De la Rúa como Presidente del Banco Nación; ambos “ascendieron” al gabinete, ocupando posiciones más expuestas, pero ya cumplían el rol de consejeros y operadores presidenciales.

En cuanto a Rodríguez Giavarini, economista con formación militar, y con un desempeño previo en el gobierno de Raúl Alfonsín en el área de Defensa, ya había acompañado a Fernando De la Rúa en la jefatura de Gobierno de la Ciudad como responsable de Hacienda y Finanzas, razón por la que se lo veía como un posible funcionario en Economía. Pero el presidente De la Rúa no quiso sacarlo de la Cancillería, donde estuvo desde principio a fin. Desde 2005 se desempeña como Presidente del Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI).

Lombardo, médico sanitarista, médico personal del Presidente y predicador laico de la Iglesia Metodista, venía también de acompañar al Presidente en su gestión porteña: había sido Secretario de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Y antes, en tiempos de Suárez Lastra, Lombardo fue Director General de Hospitales de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Y Lombardi, ingeniero y antiguo militante de Franja Morada, fue empresario turístico y su vínculo con la cartera venía de esa experiencia.

Ya De la Rúa lo había llamado en 1997, y al asumir le ofreció ser Secretario de Turismo de la Nación e Interventor de la Administración de Parques Nacionales. En octubre de 2001, De la Rúa unificó las Secretarías de Turismo, Cultura y Deportes en un solo Ministerio y Lombardi fue elegido para ocupar ese cargo, en el cual se desempeñó desde el 29 de octubre hasta el 21 de diciembre de 2001. Continuará mañana.

Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

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