Cuotas de créditos, impagables
(El periodista dialoga con un experto financiero recién llegado a Buenos Aires proveniente de Nueva York. Interesantes datos aportó sobre lo que es hoy el mercado inmobiliario norteamericano, lo que le sucedió a Franco Macri, la experiencia de construir en Miami, y la ganancia de credibilidad que obtuvo Uruguay por el hecho de defender inversiones en el caso papeleras. Todas definiciones importantes en relación directa o indirecta con la Argentina.)
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P.: ¿Y a los que están en el negocio de construir para luego vender cómo les va?
E.F.: Conozco de cerca el tema porque socios míos apostaron a ello. Se ríen de nuestras quejas por los sindicatos argentinos. En Nueva York un trabajador instala el plástico de los enchufes, pero es un electricista quien viene a conectar los cables. Tanto se hartaron de este sistema costosísimo y lento, que de noche hizo venir un electricista no matriculado a hacer el trabajo. Al día siguiente encontró una rata inflable gigantesca en la puerta de la obra. «Sucia rata, contrata trabajadores ilegales para robarle el pan a nuestras familias» decía, y trabajadores manifestando con ruido. ¿Cómo se enteran? Les avisa el sereno de la obra...
P.: ¿Qué apuesta adicional estuvieron haciendo?
E.F.: También compraron tierras con eucaliptus en Uruguay, porque una pelotita que se desprende de estos árboles sirve para fabricar papel en Europa. Me dijeron que las inversiones extranjeras aumentaron en Uruguay debido a la defensa de las papeleras que realizó el gobierno.
P.: ¿Y en general a la economía norteamericana cómo la ve?
E.F.: Es para tener en cuenta la teoría del círculo vicioso en economía, muy difundida hoy en EE.UU. China fabrica televisores y computadoras a 200 dólares, muy debajo de los Estados Unidos donde cuestan u$s 1.000; al norteamericano medio lo único que le interesa es mirar partidos de béisbol en televisión luego de su jornada laboral. Como no le interesa de dónde vienen los productos York un trabajador instala el plástico de los enchufes, pero es un electricista quien viene a conectar los cables. Tanto se hartaron de este sistema costosísimo y lento, que de noche hizo venir un electricista no matriculado a hacer el trabajo. Al día siguiente encontró una rata inflable gigantesca en la puerta de la obra. « Sucia rata, contrata trabajadores ilegales para robarle el pan a nuestras familias» decía, y trabajadores manifestando con ruido. ¿Cómo se enteran? Les avisa el sereno de la obra...
P.: ¿Qué apuesta adicional estuvieron haciendo?
E.F.: También compraron tierras con eucaliptus en Uruguay, porque una pelotita que se desprende de estos árboles sirve para fabricar papel en Europa. Me dijeron que las inversiones extranjeras aumentaron en Uruguay debido a la defensa de las papeleras que realizó el gobierno.
P.: ¿Y en general a la economía norteamericana cómo la ve?
E.F.: Es para tener en cuenta la teoría del círculo vicioso en economía, muy difundida hoy en EE.UU. China fabrica televisores y computadoras a 200 dólares, muy debajo de los Estados Unidos donde cuestan u$s 1.000; al norteamericano medio lo único que le interesa es mirar partidos de béisbol en televisión luego de su jornada laboral. Como no le interesa de dónde vienen los productos sino que sean baratos, los Estados Unidos viven un proceso creciente de desindustrialización, y la balanza comercial es terriblemente deficitaria a favor de China.
P.: ¿Cómo compensa China esto?
E.F.: Mediante compra de Bonos del Tesoro norteamericano. El país asiático posee 40% de la deuda externa de los Estados Unidos. Por otra parte, la guerra de Irak y la de Afganistán debilitaron tremendamente a los Estados Unidos y al dólar. Por caso, en Norcorea influye mucho más China que Bush, y la Zona Pacífico no la dominan con portaaviones de la manera en que lo hacían antes. Esas dos guerras infinitas absorben recursos y prestigio de forma galopante. Por esto las sugerencias de devaluación que le hace el gobierno norteamericano al chino no resultan demasiado escuchadas. La pregunta que se formulan los teóricos es qué pasará cuando vayan los chinos con sus bonos a golpear la puerta de Estados Unidos para cobrar. Por ahora son 100 millones de adinerados en China; pero, con los años serán 300 o 400 millones de personas. La respuesta es que Estados Unidos lo pagará con inflación, emitiendo billetes, lo cual debilitará más su moneda y su influencia en el mundo. En forma concurrente a este problema, muchas empresas norteamericanas trasladan su producción a China, India, Indonesia, con mano de obra barata, lo que resta empleos en la economía doméstica. No se nota tanto aún, pero cuando caiga más la burbuja inmobiliaria -recuerde lo que le dije, que las cuotas difíciles de pagar restan dinero al consumo- comenzará a percibirse con nitidez. Ya no hay patrón oro. Lea los billetes de dólar, dicen «In God we trust», y eso deben hacer los inversores.




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