A mediados de julio 2017, al mundo le iba bien, las tasas de interés eran bajísimas. La economía internacional seguía creciendo a un ritmo trimestral del orden de 3% anualizado, esta era la mayor jerarquía de crecimiento del mundo desde la crisis global del semestre trágico de 2008-2009.
Debate por la deuda pública: crónica de un default anunciado (Parte XX)
-
La salida de dólares por ahorro y turismo casi igualó al ingreso por exportaciones y deuda: qué se espera hacia adelante
-
La deuda de los frigoríficos con la banca superó los u$s 500 millones y marca un nuevo récord
La tasa de interés del bono de los EE.UU. a 10 años pagaba 2.35%, Argentina abonaba casi 4 veces en forma externa, y 12 veces en Lebacs, con el dólar a $17. Y esto, después de año y medio de cancelarle a los fondos buitres…
LA INFLACION
Desde que Macri llegó, se enfrascó en una extraña erudición anti inflacionaria que aplicaba altas tasa de interés, déficit fiscal y endeudamiento creciente.
Lo único que hubiera salvado las apariencias del desastre que se estaba perpetrando habría sido poder controlas el aumento generalizado de los precios. Nunca lo logró, lo disparó al doble.
Las frases célebres de Macri habían sido alentadoras:
“La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar. En mi presidencia la inflación no va a ser un tema”.
“La inflación se produce por culpa de un gobierno que administra mal”.
“Si la inflación no baja va a ser culpa de mi gobierno”.
“Eliminar la inflación será la cosa mas simple que tenga que hacer si soy presidente”. “Me cuesta creer que ustedes piensen que la inflación puede ser un tema de agenda en mi futuro gobierno. Cuando veo que el 99% de los países del mundo tienen inflación de un digito, de un digito pequeño…si nosotros no entramos en ese grupo de países, vayámonos a la casa”.
“Fuente de vida es la prudencia para quien la posee; el castigo de los necios es su propia necedad. El sabio de corazón controla su boca; con sus labios promueve el saber”. (Proverbios)
Bajar la inflación fue lo que favoreció al tándem Menem-Cavallo para durar tantos años.
Sin embargo, la inflación no se pudo controlar, y se disparó por encima de 40% en 2016, y en 2017 el nivel general acumulaba en un semestre más de 12%, siendo la inflación de los últimos 12 meses alrededor de 23%. Esto significaba que después de 18 meses los índices inflacionarios superaban los 15 años precedentes (Duhalde, Néstor y Cristina Kirchner).
Toda la oposición incluyendo a los socios (UCR) y liberales debería haber postulado un urgente regreso a la prudencia.
El oficialismo en 2017 proponía regresar al modelo neoliberal, más parecido al de Colombia, Perú o Chile, con énfasis en la inflación, haciendo caso omiso a la penosa desigualdad, basada en una distribución del ingreso altamente deficiente. Por eso se abatieron los tres gobiernos neoliberales de esos países encomiados por nuestra flor y nata. Y por eso hoy, estamos donde estamos.
“Como el perro vuelve a su vómito, así el necio insiste en su necedad”. (Proverbio)
Ambicionaban una apertura incondicional de la economía-crecían fuerte las importaciones- y soñaban con un Estado menos regulador, despreocupado de la injusticia social. Ese modelo, tal como vimos en esas naciones elogiadas, generaron durante los años de Cristina Kirchner, una afluencia de sus ciudadanos hacia nuestro país, por nuestro crecimiento y condiciones de trabajo. Después de Macri, hasta algunos venezolanos comenzaron a regresar o buscar otros países con mayor potencial). Evolución del Producto Interno Bruto (PIB) de países
En diciembre de 2014, el 75,48% de los residentes de Argentina nacidos en el exterior provenían de países limítrofes, siendo el 29,30% chilenos; el 22,28% paraguayos; el 16,79% bolivianos y el 6,92% peruanos. Entre 2010 y 2014, los ciudadanos paraguayos que emigraron hacia Argentina representaban el 24,79% de los inmigrantes; el 19,83% eran ciudadanos peruanos; los ciudadanos bolivianos que migraron a la Argentina eran un 6,61% del total de individuos nacidos en el extranjero, y también los ciudadanos colombianos representaban una proporción importante, un 13,22%. (último dato disponible, Ramírez y Mendoza, 2013, Elaboración de Rocío Diaz, tesis de Master en Economía. Director de tesis Pablo Tigani).
Finalmente, el Macrismo iba avanzando a un modelo más promercado, dispuesto a realizar todas las concesiones soberanas y reformas económicas estructurales que posibilitarían que la Argentina dejara atrás todas las conquistas sociales alcanzadas desde 1945. Parecía difícil que eso se pudiera lograr, verificada que fue la dinámica que fue tomando la crisis social.
Los economistas y CEOs con sus gestiones habían “privatizado” sin leyes ni decretos. Tomaron por asalto los ministerios públicos-lucían como sus empresas-, la mayoría de los ministros-sino todos-no tenía experiencias en una fábrica, ni en el tumulto de los operarios metalúrgicos cuando cambian de turno.
Los convencidos abrevaban de los autores más dogmáticos, aun los conciben como si fueran científicos referentes para imprimir programas lineales, intentan que la vida se parezca a lo que ellos han leído. Súmesele un pseudo periodismo prosaico, que inclusive estaba incorporando economistas y politólogos, algunos de ellos devenidos vulgares, a la mesa nocturna de la TV grosera.
Todo estaba construido para seguir ese juego fantasioso de un héroe que venía a cambiar el país, en lugar de un voluntario cuya insolencia parecía no tener límites. El pseudo periodismo más temerario se atrevió a disfrutar sin pudor ante las cámaras, las situaciones desgraciadas como la de Pepsico generadas por esta excéntrica chifladura de “dar palos”.
Del poco pensar en el costo social y del mucho encerrarse en sus intereses, al gobierno no se le había escurrido el más párvulo discernimiento. Acababan de perder el juicio al ignorar la feroz represión en la planta de Pepsico, mientras el presidente planeaba la campaña con sus colaboradores, minimizando la situación, según titulaba una periodista de la mesa del inmortal programa “Indomables”.
Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani
- Temas
- Deuda





Dejá tu comentario