29 de junio 2006 - 00:00

¿Déficit de EE.UU. está sobrevaluado?

¿Déficit de EE.UU. está sobrevaluado?
El déficit de la cuenta corriente de EE.UU. es uno de los temas más discutidos en los mercados, gobiernos, organismos, universidades y demás foros de todo el mundo. En todas partes el tema recibe gran atención. ¿Está sobrevaluado el déficit de EE.UU.? Todo déficit debiera causar un aumento igual en el endeudamiento neto. Pues se lo debe financiar emitiendo deuda y vendiendo activos.

Al igual que ocurre con un comerciante, los déficits de un país se reflejan en la variación de los activos netos. Entonces, déficits abultados y crecientes implican endeudamiento explosivo, insostenible en el largo plazo. Pero, antes de preocuparse, examine los datos con cuidado.

La segunda columna del cuadro muestra que el déficit anual de cuenta corriente de EE.UU. pasó de 113.000 millones de dólares, en 1996; a 791.500, en 2005. Evolución y guarismos que intranquilizan a los mercados. Ahora bien, como la suma de los déficits acumuló 3.250.000 millones de dólares, entre 1996 y 2004, el endeudamiento neto de los norteamericanos con el resto del mundo debió haber aumentado en la misma cifra. Pero no es así. El endeudamiento neto de EE.UU. creció en 2.240.000 millones, es decir 1.000.000 de dólares menos, valuado a precios de mercado de los activos.

La segunda columna del cuadro exhibe el déficit de cuenta corriente, según la metodología oficial. En la tercera columna, los activos netos totales -el endeudamiento neto con signo negativo- en cada año para el que hay cifras oficiales. En la cuarta columna, la variación anual de tales activos netos.

Como se advierte, la variación anual del endeudamiento es muy diferente del déficit de cada año. Tenemos un enorme problema de cuantificación. ¿Cuál es el verdadero déficit? La diferencia acumulada es gigantesca. En apenas nueve años, totaliza 8% del PBI norteamericano de 2005. Si el déficit preocupa es por su impacto sobre el endeudamiento neto de los norteamericanos y, por su contracara, los activos que el resto del mundo tiene contra los EE.UU. De convenirse que la variación neta de activos fuese el dato más relevante, se alterarían las urgencias.

  • Discrepancia

    La cuestión no termina acá. Hemos comprobado que las cifras oficiales muestran una discrepancia sustantiva, entre las dos definiciones alternativas. Para corregirla, deberían incluirse los ingresos que faltan en la cuenta corriente. Ello exigiría también recalcular el PBI norteamericano, que estaría subvaluado considerablemente pues, de la misma manera, tampoco contiene los rubros que configuran la brecha entre ambas definiciones. Parecería que la dificultad principal radica en que no computa las variaciones en la valuación de los activos. Pues, en sentido estricto, el ingreso anual es la diferencia de valor de los activos, al inicio y al final, más el consumo. Entonces, no sólo los déficits estarían sobrevaluados si no que el PBI norteamericano estaría subvaluado. Dado el rol de centro neurálgico e intermediario financiero del planeta, de los EE.UU., esas diferencias son sustanciales.
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