ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

13 de mayo 2004 - 00:00

Di Tella es un guarango

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Allí donde Borges o Paul Groussac fueron sus directores, hoy habita la guaranguería del secretario de Cultura (como trabaja de «reo» de barrio debería llamarse de «curtura»), capaz de decir «no le doy bola» o usar permanentemente la palabra «franelear» para demostrar su populismo barato, o frente a un grupo de patoteros decirle al director renunciante, Horacio Salas, «vos te callás» mientras les pide el bombo a los intrusos porque «su sueño mayor» fue tocar el bombo.

Lleva un apellido ilustre: Di Tella. Sus mayores eran industriosos: heladeras, cocinas...autos, hasta donaron una universidad. Pero Torcuato era y es otra cosa: un guarango. Cuando fue a visitar el Fondo Nacional de las Artes, la señora Amalia Lacroze de Fortabat le entregó de recuerdo un libro forrado en fino cuero blanco ruso con los poemas de su padre. Delante de los directores, Torcuato lo recibió y le contestó: «¿No esperás que yo lea esto, no?»... Días después la expulsó del Fondo que ella había creado y mantenido, bajo el pretexto de que «tiene 83 años y está en sillas de ruedas».

Asumió diciendo que no sabía nada de cultura (su única verdad) y que no sabía por qué Kirchner lo había nombrado. Lo saco de la duda: por ser de izquierda, pero vivir de derecha.

El poeta Horacio Salas no cobró ni un peso por ser director de la Biblioteca Nacional y dice que ahora lo van a reemplazar por un «no intelectual» que tenga cintura política para tratar con los gremios.



Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias