Néstor y Stiglitz, inspiradores de las medidas de emergencia

Opiniones

El paquete que el gobierno está por enviar al Congreso contiene una serie de aspectos que sirvieron para reactivar al país en 2003.

Aún falta conocer el paquete que se envía al Congreso. En principio no hay sorpresas con las medidas que ya se conocen.

Qué tenemos que leer

Muy recomendable toda la literatura de Joseph Stiglitz (premio Nobel). Particularmente: “El precio de la desigualdad”, “Los felices noventa”, “Comercio justo para todos”, “El malestar en la globalización”, “Caída libre”, “La gran brecha”, “La vida después de la deuda”. Hay muchos más libros, todos son muy buenos y están escritos en lenguaje sumamente sencillo. Martín Guzmán (ayudante del profesor Stiglitz) es un académico estudioso de deudas soberanas, hay papers acerca de estos desarrollos.

Qué tenemos que repasar

Para pensar la economía doméstica, podemos completar con informes y lecturas del gobierno de Néstor Kirchner 2003-2007. Aunque nadie se baña dos veces en el mismo río, por lo menos tenemos un rumbo y una aproximación de lo que Néstor Kirchner hizo en los primeros meses:

Néstor Kirchner convalidó la decisión de Duhalde de no vetar la ley que el Congreso promulgó, prorrogando la suspensión de ejecuciones judiciales por deudas hipotecarias. Mandó al Congreso un paquete de leyes para luchar contra la evasión. Decidió imponer un plazo mínimo de permanencia de 180 días sobre capitales golondrinas (decreto de la presidencia 285/03 y Com. A 3972 del BCRA del 30/06), exceptuando las inversiones extranjeras directas, las operaciones de comercio exterior y los fondos de los residentes locales. La idea de Néstor fue evitar la volatilidad generada por la inversión financiera de corto plazo, mientras que Alfonso Prat Gay (BCRA) no compartía su postura (coherencia del “pensamiento calamidad”). Se dispuso que los incumplimientos de la normativa estuvieran sujetos a sanciones del Régimen Penal Cambiario. El control no se propuso con impuestos ni encajes, sino con multas y condenas de prisión. Todo financiamiento de carácter financiero debía cumplir con la norma, incluido el que tome el sector bancario. Se creó una línea de financiación por $ 500 millones desde el Banco de la Nación destinada a créditos hipotecarios, personales y Pymes. El lanzamiento mostró de entrada el rol activo que se pretendía dar a la banca pública. Se avanzó en el Plan de Electrificación para construir una red de alta tensión para unir la Patagonia con el sistema interconectado nacional de electricidad. El costo del proyecto estimado fue de $ 640 millones. Se anunció la reactivación del plan de construcción de viviendas por el cual se preveía la construcción de 20 mil viviendas, con una inversión total de 280 millones de pesos, la posibilidad de crear 58 mil puestos de trabajo, siendo finalizado en ocho meses. El Estado nacional aportaba a las provincias un 30% extra en fondos por sobre los montos que normalmente otorgaba el FONAVI.

El ministro de Economía Lavagna solicitó que se vote una ley en el Congreso que le devolviera al Poder Ejecutivo la facultad de ajustar las tarifas de los servicios públicos, mientras el Gobierno estudiaba la revisión de contratos. Asimismo, se estudió la creación de una tarifa social, financiada con aportes de los ganadores de la devaluación. Por último se anunciaría en la Asamblea anual del FMI en Dubái en septiembre de 2003, el menú de opciones para los tenedores de bonos en el marco de la reestructuración de la deuda pública. Punto de partida del proceso.

Consecuencias en pocos meses

Mejora en el consumo impulsada por subas del salario real y las acciones destinadas a aumentar el empleo, mas la inyección monetaria (liquidez), créditos al consumo por tarjetas de crédito. Todo esto fue lo que mejoró la confianza de los consumidores, con insipiente repatriación de capitales por la baja tasa de interés internacional, pero fundamentalmente, por la caída de la propensión a ahorrar por disminución del temor a una hiperinflación y la destrucción del valor de los activos, y tendencia a la normalización del país. Así mejoró la Inversión impulsada por la construcción, hubo mayor demanda de equipo durable, la recuperación agregada (PBI) provendría entonces de las mejoras en los sectores, de la construcción y servicios, incluyendo el comercio.

La merma en el ahorro fue el factor más determinante en el consumo, ya que las otras variables que incidían sobre ese agregado (salario real, empleo y crédito al consumo) tuvieron una mejoría más lenta. También ayudó la repatriación de parte de los fondos fugados del sistema en los años 2001 y 2002. Los argentinos estaban sobre-dolarizados y las bajas tasas internacionales de interés (como ahora), hicieron que muchos dólares regresaran.

La principal disrupción fue que no se realizaron las reclamadas reformas estructurales del FMI, porque se sabía claramente que no recrearían un marco atractivo para la inversión privada. Néstor Kirchner derribó muchos argumentos, pero este fue clave para la recuperación. Cayó el mito que decía que, si el país no hacía las reformas estructurales continuaría consumiendo su stock de capital, lo cual disminuiría el PBI potencial e hipotecaría el ingreso per cápita futuro de los argentinos. Eso nunca sucedió. En 2003 el PBI creció 8 y siguió creciendo 8/9% por varios años, hasta la crisis de Lehman Brothers.

Se despejó la gran incógnita, el BCRA continuó con una política de fuerte expansión monetaria sin que hubiera presiones inflacionarias. Hubo superávit primario en el sector público nacional, digno de envidia de Alsogaray, Roberto Aleman y Cavallo. El buen nivel recaudatorio permitió cumplir con las metas fiscales (superávit primario y resultado global). Con un nivel de recaudación creciente y un nivel de gasto primario levemente creciente, incluyendo la ejecución del total del gasto de capital presupuestado, se sobre cumplió la meta anual durante varios años.

(*) Magister en Economía y Política Económica Internacional y profesor en UADE, CEO y co-fundador en 1993 del Grupo Hacer

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario