"El dólar para fin de año estará entre $ 3,18 y $ 3,25"

Opiniones

Miguel Angel Broda considera que el dólar terminará 2006 entre $ 3,18 y $ 3,25, y advierte que el éxito de los acuerdos de precios en desacelerar la inflación debe ser acompañado con señales del gobierno para bajar el gasto público y privado.

A continuación, el diálogo que el economista mantuvo con este diario:

Periodista:
¿Cómo sigue la economía después de tres años de fuerte crecimiento?

Miguel Angel Broda: El Presidente es un hombre vivo e inteligente que ha hecho lo mismo que hizo como gobernador; cree tener ideas de cómo debe crecer un país y hoy está actuando de hecho como ministro de Economía. Es un presidente estructuralista, nacionalista, industrialista y, si es reelecto, espero que siga así. La Argentina tiene una oportunidad en el nuevo paradigma que tiene el mundo, de precios de los productos de la región más retributivos. También creo que la calidad de la política económica nos va a impedir que haya un milagro argentino en los próximos 20 años. Claro que también el Presidente tiene un esquema mental de superávit fiscal y externo que nos va a evitar caer en las crisis que fueron la razón de la alta volatilidad. Vamos a evitar la montaña rusa, tendremos una tasa de crecimiento razonable de 3,5% a 4%, pero desaprovecharemos la chance del milagro (crecer a 9%). La Argentina es un cementerio de oportunidades perdidas. Pensando en mis nietos siento enorme desazón. Pensando en los próximos 10 o 15 años, sospecho que van a ser mejores que los últimos treinta.


P.:
¿En esta etapa post-Lavagna el gobierno usará otras herramientas?

M.A.B.: Se han ido algunas restricciones como el eventual condicionamiento del Fondo y la del sentido común del ministro, que pensaba que algunas cosas no se iban a hacer. Hoy la ministra de Economía y el presidente del BCRA están más sujetos a las directivas de Néstor Kirchner, que en general escucha un conjunto de economistas del eje Universidad de Buenos Aires y Pontificia Universidad Católica de Rio y de Campinhas, y cuando conversa con otro intelectual que piensa diferente, desconfía. Tiene una visión de lo que la Argentina tiene que hacer para crecer: tiene que tener un dólar alto, un buen grado de intervención de los mercados, acuerdos de precios, un conjunto de ideas que no son las predominantes en el mundo.


P.:
¿Sería oportuno recomprar deuda -como hizo Brasil- con superávit fiscal?

M.A.B.: Hoy, con una alta tasa de inflación, no espiralizante, sería saludable desacelerar el impulso a la demandaagregada que le estamosdando al ir disminuyendoel superávit y tener una política fiscal y monetaria extremadamente expansiva. Los acuerdos de precios deberían complementarse con moderación en la desaceleración de la expansión del gasto. La Argentina no tomó conocimiento y sigue empujando el gasto agregado de la misma manera en que lo hacía en el ciclo económico de raíz política antes de las elecciones. Estamos disminuyendo el superávit primario, especialmente en las provincias. Tenemos una política monetaria extraordinariamente expansiva, y un dólar alto que estimula la demanda de productos nacionales, una tasa de interés negativa (es más del doble que cuando la inflación era 6%, el mundo no lo entiende). Le pagamos al Fondo para que el Presidente se dé el gusto de no satisfacer ninguna condición del FMI. Muchos creen que teníamos una política de tipo de cambio flotante con intervención del gobierno, que era básicamente un dólar fijo entre $ 2,95 y $ 3. No la tenemos más. Ahora muchos economistas creen que tenemos una política cambiaria de tipo de cambio entre $ 3,05 y $ 3,10. El valor más probable en que termine el dólar este año es entre $ 3,18, $ 3,20 o $ 3,25, aunque todos mis colegas piensan en $ 3,10.


• Inversión

P.: ¿Hay planes serios de inversión o las estadísticas exageran?

M.A.B.: La inversión está subiendo y llegará a 21% del PBI. El 60% es de construcción de countries y clase alta, pero también hay incremento de equipo durable. Veo mucha inversión a nivel medio, muchos proyectos de inversión en agricultura de contraestación y en turismo. La Argentina está en movimiento. Este año crecerá 16%, pero lo que no se ve son proyectos grandes como las papeleras que se fueron a Uruguay como para mantener una alta tasa de crecimiento de largo plazo. Hay 2 a 2,5 puntos del PBI de inversión que no se realiza del sector servicios porque no tienen marco regulatorio y otros 2 puntos de inversión si hubiera un ambiente más amigable para la inversión extranjera y de grandes empresas. Los acuerdos de precios están dando resultado en la tasa de inflación, pero también tienen su efecto negativo que algunos planes de inversión han sido demorados. Tenemos un superdólar y necesitamos las medidas competitivas con Brasil. El mayor problema de la Argentina es que la macro no dará dolores de cabeza, pero el altísimo intervencionismo del gobierno provocará que la asignación de recursos no será la mejor. Para mí, la macro no está bien, hay que mirarla, porque hay alta inflación.


P.:
¿Está descontrolado el proceso inflacionario o percibe una situación de inflación reprimida?

M.A.B.: Los acuerdos de precios han dado resultado, por lo menos transitoriamente, han desacelerado la inflación, está estabilizada entre 11% y 12%. No hay síntomas de espiralización. El gobierno no se ha dado cuenta de que hay muchos sectores donde hay cuellos de botella, que no se ha invertido suficiente y continúa con su política de aumentar el consumo para afectar la inversión. La inflación este año será como la de 2005.

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