26 de junio 2006 - 00:00

"En mayo se le puso freno a la caída del superávit"

«Con la disminución del gasto público en mayo se puso un freno a la caída del superávit. Hay que ver si se trata de una tendencia que se mantendrá o fue un hecho aislado», dijo a este diario Nadin Argañaraz, presidente del IERAL (Centro de Investigación de la Fundación Mediterránea).

El economista destacó que a pesar de que no está claro cuándo y para qué será usado el fondo anticíclico que ya suma u$s 600 millones, la medida trae «una reputación fiscal que no es menor».

Periodista: Algunos economistas estiman una baja importante en el superávit, ¿cuál es su proyección para este año?

Nadin Argañaraz: En 2005 la Nación tuvo 3,7% del PBI de superávit fiscal y las provincias, 0,75%. A nivel provincial es muy probable que el superávit disminuya fuertemente y con una suba del gasto de 25% interanual el ahorro desaparece. A nivel nacional, en el primer trimestre de 2006 el gasto crecía cerca de 28% interanual, por encima del aumento de la recaudación. Eso limita el superávit fiscal más allá de que se esté dentro de la pauta presupuestada.

P.: Pero en mayo la tendencia cambió, y el crecimiento del gasto se desaceleró.

N.A.: Exactamente. Hubo un cambio de comportamientoporque el gasto creció 20% en mayo. La clave está en descubrir si lo que pasó en mayo será una tendencia permanente hasta fin de año. Si es así, se le estaría poniendo un piso a la caída del superávit este año. Y si el gasto crece a menor ritmo que los ingresos, se puede recuperar parte de lo que se consumió este año.

  • Perspectiva

    P.: ¿Cree que el gobierno se esforzará en controlar los gastos?

    N.A.: El tema es que la economía crece nominalmente y eso hace que los ingresos sigan creciendo, y el gobierno puede seguir aumentando el gasto público. Pero no debería aumentarlo muy por encima de la tasa de los ingresos. El gasto de capital aumentó 80% mientras que el gasto corriente sólo 13%. Sigue aumentando la participación del gasto de capital en la economía. Ya en 2005 habíamos tenido el mayor gasto en obra pública de los últimos 13 años, si sigue así marcará otro récord este año.

    P.: Ante este aumento del ahorro, ¿es mejor incrementar el fondo anticíclico o reducir impuestos?

    N.A.: La creación del fondo anticíclico, por más que la Argentina tenga que servir deuda, da una reputación fiscal que no es menor. A la vez se puede seguir con microrreformas tributarias como la que se hizo con el mínimo no imponible para el Impuesto a las Ganancias. Tienen un costo fiscal, pero van en línea con una mayor equidad y eficiencia. Hay que encontrar un mix de uso, que sea el que más contribuya con el crecimiento de la economía.

    P.: ¿La suba de gasto en obra pública es por falta de inversiones privadas?

    N.A.: El Estado puede ser un actor complementario de las inversiones del sector privado. Lo importante es que el gasto del Estado se haga en niveles de eficiencia similares a los privados. De lo contrario,se estarán perdiendo recursos que podrían usarse mejor. La Argentina tiene una tasa de inversión de 22% y si queremos mantener un ritmo de crecimiento sostenido de 5%, necesitamos más inversión. El Estado puede aportar una parte, por ejemplo, usando el mayor superávit, pero siempre de forma eficiente.

    P.: En las condiciones actuales, ¿aumentará la inversión?

    N.A.: Hasta ahora buena parte de la inversión privada fue autofinanciada y básicamente de pequeña y mediana empresa. Faltan las decisiones de grandes inversiones (servicios públicos, exploración, más energía). Hay que evitar cuellos de botella que desincentiven inversiones en otras áreas. El gobierno tiene que poner, a la par de la prioridad de solvencia fiscal que tiene, una agenda de competitividad. Encontrar la mejor complementación sector público/privado porque hay muchos encadenamientos productivos en diferentes regiones del país que ya se desarrollaron bajo un esquema y se le podrían facilitar sin grandes erogaciones de recursos.

    P.: ¿La presión tributaria también atenta contra las inversiones?

    N.A.: Sí. Se podría ir pensando en alguna reforma que por cada punto de incumplimiento que se disminuya, se destine a bajar la presión tributaria formal. Hay que pensar mecanismos, aunque es difícil de implementar y nadie quiere asumir el costo. Necesitamos insertarnos más en el mundo. Hasta ahora, la Argentina prácticamente mantuvo su participación en las exportaciones mundiales, no pudimos aumentarlas. Brasil lo hizo, lo que quiere decir que a pesar del tipo de cambio que tenemos no hemos logrado ser más competitivos. Esa agenda seguro que demandará recursos, también se puede hacer con superávit.

    Entrevista de Florencia Lendoiro
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