Jeffrey
Schott
asesora
también al
gobierno
de EE.UU.
en temas
de política
comercial.
Cree que
la Argentina
debe
buscar
alternativas
a la
sojadependencia.
«Es un error pensar que los precios de los commodities seguirán subiendo en el futuro. En el mundo aumenta la inflación, hay menor crecimiento económico, y eso va a provocar una baja de los productos primarios. Esto significa que todo lo que hizo que la Argentina tuviera tasas de crecimiento anuales de 9% está comenzando a debilitarse.» El diagnóstico es de Jeffrey Schott, miembro del Instituto Internacional de Economía, y «think tank» que asesora al gobierno de Estados Unidos en temas de política comercial.
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El economista, invitado al país por la Embajada de Estados Unidos y por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina, también habló de la llegada de Earl Anthony Wayne (a quien dice conocer bien del ámbito cotidiano y gubernamental) como nuevo jefe de la representación diplomática de Washington.
A continuación, lo más saliente del diálogo que mantuvo Schott con este diario:
En relación con los commodities -y su peso en la economía- argentina, sé que hay quien dice que los chinos deberán comer y que eso mantendrá alto el precio de la soja durante mucho tiempo. Pero creo que la Argentina debe buscar alternativas. Su crecimiento de 9% anual es consecuencia de salir de la crisis que atravesó, y tiene los recursos naturales y una población educada como para estabilizar su crecimiento en alrededor de 6% durante varios años más. Pero para eso deben reformar algunos problemas críticos que enfrentan.
La agricultura también es afectada por la tecnología. La introducción de nuevas semillas y de métodos de cultivo más eficientes -que permitan incrementar los rindes- hará caer los precios internacionales. La Argentina tiene ventajas, pero también otros tipos de productores. Es verdad que China e India se han incorporado al mercado, pero también lo es que, a medida que progresen, demandarán alimentos de mayor calidad. Y ése es el campo que la Argentina deberá explotar para beneficiarse.
China es un mercado para las exportaciones argentinas y brasileñas, pero también será un fuerte competidor para ambos países. Por caso, está produciendo muchos autos.
Tony Wayne es uno de los más reputados funcionarios de carrera del Departamento de Estado. ¿Si hay dificultades en el Senado para que le aprueben su designación como embajador en la Argentina? Esas dificultades nunca tienen que ver con la personalidad del embajador designado por el Ejecutivo, sino con un tema puntual que algún o algunos senadores quieren discutir con el Ejecutivo. Y para poder hacerlo presionan con demorar la aprobación del pliego.
Wayne ocupa uno de los cargos más altos del Departamento de Estado. Tenerlo en la embajada en Buenos Aires es un real beneficio para la Argentina.
El intercambio entre EE.UU. y la Argentina es pequeño, comparado con México y Brasil. Pero es importante para Washington tener más comercio e inversión aquí. La relación con el país está vinculada con reforzar los lazos con América del Sur y específicamente con el Mercosur.
Si se miran los criterios fijados por Robert Zoellick (representante comercial de EE.UU.) para elegir socios comerciales para acuerdos bilaterales, se dice que hay que alentar la integración regional para obtener más crecimiento y promover los valores de la democracia y la libertad. Por eso, creo que la Argentina puede jugar un rol crucial en el comercio entre EE.UU. y el Mercosur, de manera separada o como parte del ALCA.
La Argentina deberá concentrarse en obtener reduccionesde subsidios y de barreras arancelarias para sus exportaciones a EE.UU. y Europa en la próxima Ronda de Doha, pero no sé si lo lograrán. Creo que hace falta armar un gran « paquete» en el que no sólo estén los productos agrícolas, sino también los servicios y las manufacturas. Para EE.UU. y para Europa es difícil mejorar la oferta, porque los subsidios al agro son un problema político. Sobre todo en la UE, porque algunos de sus miembros no tienen la menor intención de cambio.
De todos modos, el de los subsidios es un tema que sólo puede ser cubierto en un acuerdo multilateral. No entraría en un acuerdo bilateral porque pondría en desventaja tanto a la Argentina como a EE.UU. frente al resto de los competidores.
El petróleo no es un tema central en las negociaciones comerciales porque no tiene aranceles, pero sí en las relaciones económicas internacionales. Especialmente hoy, cuando la oferta y la demanda son tan estrechas que cualquier modificación produce oscilaciones de precio gigantescas.
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