17 de junio 2023 - 00:00

Espacios de trabajo masculinizados: los cambios y el trabajar con varones

¿Qué podemos hacer como organización para empezar a impulsar los cambios y tener espacios de trabajo inclusivos, con igualdad de oportunidades y libres de violencia y acoso laboral?

Equipo de trabajo

Equipo de trabajo

Los espacios de trabajo altamente masculinizados presentan algunas particularidades que deben ser abordadas de manera específica. En los más de 12 años de experiencia de Grow- género y trabajo, hemos acompañado el proceso de transformación de diversas organizaciones que se han propuesto, a partir de la implementación de estrategias integrales, cambiar las prácticas y políticas de su organización poniendo el foco en los varones pero también en aspectos de la cultura laboral desde una dimensión macro.

Para lograr un impacto positivo y sostenible, en Grow- género y trabajo partimos del hecho de que la masculinidad hace referencia a una diversidad de formas de habitar y construir el género. Por lo tanto, quienes comparten una identidad masculina pueden impulsar desde su experiencia y lugar en el mundo la igualdad entre los géneros y reducir la desigualdad.

En esa dirección, interpelamos a los varones a involucrarse de forma consciente y activa en las agendas de diversidad e inclusión en su trabajo. Esto no significa únicamente sumarse a espacios de formación/sensibilización con sus equipos, sino ejercer el ejemplo. El cambio más importante es que los varones se den el tiempo y espacio para reflexionar sobre sus roles en la sociedad y el impacto que tienen los mandatos en sus vidas. Que reconozcan sus privilegios y posiciones de jerarquía y se den la oportunidad de hablar sobre sus sentimientos y defender su derecho a cuidar y a cuidarse física y mentalmente.

En este escenario, ¿qué podemos hacer como organización para empezar a impulsar los cambios y tener espacios de trabajo inclusivos, con igualdad de oportunidades y libres de violencia y acoso laboral?

Es posible comenzar a trabajar con los varones en espacios de encuentro y reflexión donde se exploren otras formas de habitar el género, desarticular representaciones negativas y estereotipos y reconocer las violencias naturalizadas.

Otros caminos que aportan a la construcción de equipos de trabajo inclusivos es incorporar a mujeres en puestos no tradicionales y brindar espacios de sensibilización y formación que permitan desarticular los sesgos de género en los procesos de RRHH. Es importante reducir de a poco la noción de que hay trabajos de mujeres y varones.

También se observan cambios cuando la organización cuenta con procesos o protocolos de atención a la violencia y el acoso laboral (en línea con el Convenio 190 de la OIT). Y acá me permito ir más allá. Tener protocolos para tratar los casos es clave pero no suficiente. Para trabajar en la erradicación de la violencia hay que profundizar en las sensibilizaciones del tema, pero sobre todo, promover líderes que sostengan ámbitos inclusivos y respetuosos. La coherencia institucional en lo que refiere a la violencia es clave.

Finalmente, un aspecto que marca un cambio sustancial en una organización es el contar con infraestructura inclusiva. Es decir, que las personas tengan herramientas e indumentaria adecuada a sus complexiones y necesidades y que se garantice su seguridad y comodidad en los baños, vestuarios y en todos los espacios de trabajo.

De esta manera, las organizaciones deben concebir a esta agenda como un todo integral, no se puede compartimentar y trabajar aspectos aislados sino que se espera una mirada más compleja y transversal.

Coordinadora del área de diagnóstico e implementación de Grow- género y trabajo.

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