Industria: el eje de poder que precisa un país para crecer

Opiniones

En el Día de la Industria, cuando conmemoramos los 433 años de la primera exportación de manufacturas argentinas, estamos convencidos de que la alianza entre los empresarios, los trabajadores y el Estado es un eje de poder que precisa un país para crecer y desarrollarse. Los que participamos de la producción nacional entendemos que no es válido el festejo mientras existan los niveles pobreza y desocupación como los actuales, pero hoy sí podemos tener la esperanza de que comenzamos a transitar por un sendero certero que nos lleve a salir de esta crisis.

Como en aquél 2 de septiembre de 1587, la venta de productos con valor agregado al mundo es clave para el país. Los desafíos de la actualidad, en un escenario complejo por la herencia recesiva combinado con los efectos de la pandemia de Covid-19, nos elevó la vara y nos pone a prueba para saber si seremos capaces de reconstruir a nuestro país.

Las pymes, que venimos de sufrir una masacre de fábricas en los últimos años, llegamos a este Día de la Industria con toda la fuerza y la esperanza de saber que es posible salir de esta crisis mundial porque las riquezas que tenemos en la Argentina nos otorgan un futuro más previsible en comparación con otros países.

Sabemos que con eso sólo no alcanza y es por eso que debemos complementar con políticas de Estado que desarrollen a las fábricas pymes -motor de la economía y generadoras de riqueza-, quienes brindan y contribuyen a la sustentabilidad de una mejor calidad de vida al 80% de la población a través de la creación de empleo genuino y de calidad.

Las pymes debemos ser y formar parte de la solución a esta crisis. Desde IPA estamos trabajando en la unidad nacional pyme para que, junto con los sindicatos, las organizaciones sociales, las cooperativas y el Gobierno, logremos las mejores políticas públicas destinadas a todo el sector productivo.

En este espacio, que se consolidó y que continúa en expansión, venimos trabajando en los diferentes sectores sin perjuicio de nadie, pensando en beneficiar tanto a los trabajadores como a los empleadores. También fortalecer al Estado para que pueda obtener los recursos necesarios con el fin de garantizar los valores indispensables que requiere la familia para vivir dignamente.

Nuestras acciones están proyectadas al Congreso Industrial del Consenso Nacional de la Producción y el Trabajo, que se realizará desde el 17 de noviembre próximo, y que tiene como objetivo buscar, entre todos los actores de los sectores público y privado, las mejores políticas productivas que nos permitan avanzar en las soluciones a la falta de generación de empleo formal.

Creemos que es fundamental la incorporación al empleo registrado a los más de 3.000.000 de argentinos que se encuentran en la informalidad, quienes están impedidos de acceder a derechos que le corresponden en un país con plena democracia.

Para eso, un paso fundamental es avanzar en una nueva legislación impositiva que nos permita, a través de una baja de impuestos en forma paulatina, un ordenamiento formal en la economía, comercial y laboral. Esa nueva normativa tendrá como efecto positivo una competitividad a nivel internacional.

La industria pyme enfrenta en la actualidad el problema de la concentración en cuatro áreas que hace que los impuestos y los salarios le sean pesados: la energía; los insumos difundidos; la acción especuladora de los bancos; y la administración del Comercio Exterior. Para regular esas variables se necesita de un Estado fuerte y no podemos partir de su debilidad pidiéndole que primero baje los impuestos, porque consideramos que la prioridad es crecer para después pedir rebajas, y nunca al revés. Para ello tenemos propuestas.

Es tiempo de repensar la legislación laboral. El nuevo concepto debe generar y garantizar más seguridad a todos los trabajadores y trabajadoras, como también permitir a las pymes empleadoras crear trabajo sin perjuicios que atenten a la estabilidad y al crecimiento de las empresas.

Necesitamos que se sancione una nueva ley de “Compre Argentino”, que permita que realmente cumpla su objetivo de darle prioridad a las manufacturas locales en las contrataciones del Estado, e incluso con beneficios para los privados que le compran a las pymes nacionales.

También se precisa una política energética que acompañe, a través de las inversiones, el crecimiento. A la vez, trazar una política de insumos difundidos para darle mayor previsibilidad a los costos de la producción de las pymes industriales.

Nada sería concreto sin una política de financiamiento para todo el sector productivo, que permita el desarrollo sustentable de la industria nacional. Por este motivo es que propondremos, desde el Congreso Industrial, la creación de una Banca de Desarrollo Industrial de la Nación que apuntale el crecimiento y la inversión de la fabricación nacional. Esta banca debe ser sustentada por los industriales junto a sus trabajadores.

La política de Comercio Exterior es clave en el diseño de un país industrial. Controlando el mercado externo y sus variables nos permitirá fluctuar en función de las ofertas y las demandas del mundo. Para esto la innovación e inversión constante es estratégica.

Existen múltiples acciones que debemos llevar adelante en un conjunto de intereses que tienen como resultado el crecimiento y el desarrollo de nuestra Argentina. El impulso a las exportaciones industriales a través de los reintegros; una política adecuada e integradora en materia de ciencia y tecnología; la potenciación del INTI como cuna del desarrollo; el rol de las universidades para fortalecer el conocimiento especializado; la tecnología 4.0; el medio ambiente; las economías circulares; las energías alternativas, son algunas de las necesidades.

Sabiendo que todas las medidas están presentes en el radar del Gobierno, en este día los industriales tenemos que mantener firme la esperanza, sin bajar los brazos. Es vital pensar en la unidad nacional pyme que nos dé la fortaleza necesaria. Así podremos terminar con los más grandes flagelos que nos azota como sociedad: la pobreza y la desocupación. Con trabajo, a través de un Estado fortalecido y con políticas públicas orientadas a la productividad, podemos lograrlo. Que Dios nos ayude a unirnos para lograr lo que todas las familias argentinas nos merecemos tener para vivir dignamente: Trabajo, Educación, Salud y Seguridad.

(*) Presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA)

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario