Perspectivas para la industria y la construcción: ¿qué se espera para los próximos meses?

Opiniones

La industria pasó de un "serrucho" entre enero y abril de 2021 a una contracción fuerte en mayo pasado. En la construcción aumentó la demanda de insumos y se espera que se refleje en más actividad.

Lo informado por el INDEC señala que, en mayo, la industria cayó un 5% respecto del mes previo en términos desestacionalizados. Acumuló así una suba de 23% en los primeros 5 meses de 2021 respecto del mismo período del año anterior. Sin embargo, la actividad industrial está 5,8% por debajo del nivel de diciembre de 2020. Lo que indica que la recuperación económica no solo se frenó sino que la actividad está en terreno descendente.

Por una parte, el índice de la construcción (ISAC) de mayo cayó 3% respecto al mes de abril de 2021. Y está en un nivel de actividad 7,2% por debajo del registro de diciembre, afectada por el impacto de la segunda ola y las nuevas restricciones. El índice de producción industrial manufacturero cayó un 5% en mayo pasado respecto al mes previo. Es la mayor caída mensual registrada desde abril de 2020. Así, la actividad fabril se ubica a 5,8 puntos porcentuales por debajo del nivel de diciembre. No obstante, si tomamos el nivel de actividad industrial de los primeros 5 meses del año, es 23% superior al mismo período de 2020.

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Por otra parte, considerando como base de comparación mayo de 2019, la actividad industrial en mayo pasado estuvo 2,2% por debajo de ese nivel (en la serie desestacionalizada) y está 10,7% abajo de mayo de 2018 cuando se inició la crisis cambiaria. Según la encuesta del propio INDEC, para los empresarios industriales, las expectativas continúan siendo en su mayoría negativas. El 66,7% de las empresas no cree que suban las ventas en el trimestre junio-agosto de 2021 (el 24,4% cree que caerán). Mientras que el 72,9% de las empresas encuestadas no considera que aumentará el uso de su capacidad instalada. Un dato positivo, y que se contrapone con las expectativas mencionadas que reflejó la encuesta, es que los empresarios del sector tienen más expectativas de contratar (16,1%) que de despedir empleados en los próximos tres meses (9,8%).

Vale mencionar también que la actividad de la construcción (ISAC-INDEC) en mayo cayó 3% respecto del mes anterior en la serie desestacionalizada y fue esta la que había potenciado su dinamismo por el efecto de la brecha cambiaria (que llevó el costo de construcción a mínimos históricos medido en dólares). En el primer trimestre de 2021, todo cambió: la combinación de la caída en la cotización de los dólares alternativos y el dólar blue, una brecha cambiaria que fue comprimiendo y los precios internos en pesos acelerando por la disparada inflacionaria, le quitaron atractivo al sector.

En mayo pasado el índice general de construcción (ISAC) registró la cuarta caída mensual consecutiva (serie desestacionalizada). Pese a ello, acumula una suba de 70,9% en los primeros 5 meses del año, respecto al período de 2020. El índice de la construcción se ubicó en mayo 13,5 puntos porcentuales por arriba de los niveles pre pandemia (febrero/20). Aunque está 7,2% por debajo del nivel de diciembre de 2020.

Según el INDEC, los insumos que mostraron un mayor incremento en sus ventas en el mes de mayo fueron: hormigón elaborado (291% interanual), asfalto (174,9% interanual), mosaicos graníticos y calcáreos (168% interanual), yeso (151% interanual) y ladrillos huecos (91,6%).

El mismo organismo informó que en abril pasado (último dato publicado) se registraron 360.778 puestos de trabajo en el sector de la construcción. En febrero de 2020 había 369.421 empleos contabilizados. En los últimos 14 meses, el sector perdió 8.643 empleos, una caída de 2,3% interanual. Respecto del empleo y según la encuesta de expectativas del INDEC (entre junio/21 y agosto/2021), el 65,6% de las empresas privadas consultadas cree que no variará la cantidad de personal ocupado en el sector, 8,2% cree que se reducirá y un 26,2% piensa que se va a incrementar.

Todo esto ocurre en un contexto general de caída del poder adquisitivo. Estando en la previa electoral, el foco está puesto en el poder adquisitivo de los consumidores y en la recuperación del mismo. La evolución del ingreso promedio de los asalariados formales del sector privado señala que en mayo la variación mensual fue de 1,2%, con respecto al mes anterior, mientras que el índice general de precios aumentó 3,4% en el mismo período (caída del salario real). Sin dejar de mencionar que el salario es solo uno de los componentes del ingreso disponible de las personas. La informalidad, en nuestro país, es cercana al 50% (considerando asalariados y trabajadores independientes).

La disminución de los ingresos totales de las familias es mayor que la caída del ingreso laboral individual de la ocupación principal en todos los segmentos de la distribución del ingreso e implica tanto la pérdida de ingresos extras al de la ocupación principal como la erosión del poder adquisitivo de ciertos ingresos como transferencias del gobierno. Además, la caída del ingreso de la ocupación principal es mayor en los deciles más pobres de la distribución del ingreso. Con niveles de empleo casi normalizados y con el salario real formal promedio 6% menor, el ingreso per cápita de las familias es 10% más bajo. Esto incita a la reapertura de paritarias para que se recupere el poder de compra cuanto antes.

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En síntesis, la industria pasó de un “serrucho” entre enero y abril de 2021 (enero +1,2%, febrero -2,2%, marzo +2,2% y abril -1,9%, todos respecto al mes previo) a una contracción fuerte en mayo de 5% respecto a abril. El impacto de las restricciones a la movilidad y el aumento de contagios de Covid-19, un dato preocupante en términos de la recuperación esperada para 2021, se hizo sentir. El “Índice Construya”, en base a venta de materiales para la construcción, mostró una suba 6,5% mensual en el mes de junio, respecto a mayo de 2021, después de caer en mayo un 0,4% respecto al mes previo. Es muy probable que este rebote en la construcción se refleje el mes próximo en el ISAC.

Asimismo, el deterioro de los ingresos familiares es transversal a la distribución del ingreso. Es muy probable que en los próximos meses se pase por alto la disciplina fiscal de los primeros meses del año. De ser así, problemas estructurales de la macro, como precios relativos y congelamientos de precios, podrían agudizarse.

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