Desde comienzos de año los datos de la economía norteamericana venían alertando sobre un posible y considerable incremento en la inflación. Aun así, las cifras del mes de abril, sorprendieron a la mayoría, creando olas de rumores, y expectativas en los mercados.
Inflación en EEUU y cómo afecta a los mercados
Desde comienzos de año los datos de la economía norteamericana venían alertando sobre un posible y considerable incremento en la inflación. Olas de rumores, y expectativas en los mercados.
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Las expectativas del mercado aguardan por un menor crecimiento en los próximos dos años
Sin duda esto está estrechamente relacionado la crisis del Covid-19, y una consecuente reactivación de la economía. Pero más allá de las causas que originaron este fenómeno, lo que la mayoría se pregunta es qué efecto tiene este incremento en sus inversiones.
Pues, aun cuando nos puede parecer un dato lejano, lo cierto es que la inflación estadounidense puede repercutir en la economía y en los mercados de manera global, incidiendo a corto y medio plazo en las bolsas mundiales. Ahora bien, en este artículo vamos a ver qué tan fundamentados son los temores de algunos inversores y hasta qué punto podríamos percibir el impacto de la inflación en nuestra cartera de inversión.
¿Cómo afecta a la bolsa la subida de la inflación norteamericana?
Uno de los aspectos que más temor genera el incremento de la inflación es cómo se ven afectados los mercados bursátiles, si bien, una subida de los precios en teoría se corresponde con un incremento de los ingresos nominales lo que consecuentemente impulsaría el precio de los títulos, en la práctica no funciona necesariamente así, ya que existen muchos otros factores que pueden sumar o restar para que una subida en la inflación se traduzca en beneficios o catástrofes para un determinado mercado o sector económico. Así, cada sector supone una realidad diferente frente a la inflación.
Por otro lado, uno de los aspectos que más miedo trae la comunidad inversora son las tasas de interés. La tasa de interés que impacta en mayor medida a los mercados bursátiles es la tasa de fondos federales. Esta es la que pagan los bancos al pedir dinero prestado al banco central de Estados Unidos, Fed por sus siglas en inglés.
El aumento de esta tasa, no afecta directamente a los mercados, sin embargo, crea un efecto dominó. Los bancos trasladan el aumento a las tasas que cobran a sus clientes por pedir dinero prestado. Esto reduce el consumo de la población en general, lo que sin duda afecta a las empresas. A la vez que las empresas mismas ven afectada su capacidad para financiar sus operaciones, lo que limita su capacidad de expansión, así como la creación de nuevas empresas.
Así, de una manera u otra, el aumento de las tasas puede impactar en las ganancias de una empresa, lo cual con frecuencia afecta negativamente el precio de las acciones. En este sentido, el efecto de la inflación norteamericana surge porque la Fed utiliza las tasas como una medida para controlar la inflación. Si la inflación aumenta, la Fed aumenta las tasas.
Cuando muchas compañías experimentan caídas en los precios de sus acciones, los índices como Dow Jones o el S&P 500 disminuyen. Las expectativas de crecimiento se reducen, y las acciones se vuelven menos deseables, y los diferentes mercados pueden sufrir contracciones o ver incrementada su volatilidad.
¿Qué podemos esperar respecto a la inflación estadounidense en 2021?
Como hemos comentado, el fin de la pandemia y las secuelas de las políticas especiales durante la crisis sanitaria que, abarcaron importantes programas de estímulo monetario, han conllevado a un escenario marcado por las presiones inflacionarias en la economía norteamericana. Existe el miedo a que la inflación repunte agresivamente.
De momento, los precios al consumidor en Estados Unidos aumentaron un 4,2% en abril con respecto al mismo periodo del año anterior. Muy por encima de las expectativas. A esto se suman cuellos de botella en la producción de determinados bienes y servicios, lo que al reducir la oferta podría llevar a un incremento en los precios.
Además, considerando que el confinamiento redujo el ritmo de consumo, existe un grupo de personas que, al no dejar de percibir ingresos, han conseguido acumular dinero. Con el levantamiento de las medidas que les impedían gastar, ese dinero comenzará a ingresar rápidamente, contribuyendo en la presión inflacionaria.
Ante este panorama, los expertos se dividen en dos grupos según sus expectativas: quienes consideran que se trata de un repunte temporal, consecuencia de las políticas monetarias y el contexto de la pandemia. Y un segundo grupo que creen que la subida inflacionaria podría durar un poco más y tener efectos más agresivos que llevarían a la Fed a ejecutar un incremento en las tasas de interés, lo que representaría un mayor impacto en los mercados.
Todo depende, entonces, de si esta subida de precios se acelerará en los siguientes meses, durará o se estabilizará. Recordemos que, de estabilizarse, podría tener un impacto positivo, dado que supone la esperanza de mayor crecimiento económico.
Los sectores más afectados por la inflación norteamericana
Si existe un mercado cuyo desempeño destaca es el tecnológico. Aún en plena crisis, no dejó de reportar un marcado crecimiento. No en vano se trata de uno de los sectores que más provecho ha conseguido sacar de las tasas bajas de la última década. Así, ante la posible subida de dichas tasas por parte de la Fed como medida para controlar la inflación, no cabe duda de que las compañías tecnológicas serán de las más perjudicadas.
Lo que, es más, este sector ha cobrado tal importancia, que tiene la capacidad de arrastrar a los principales índices con él. Aunado a esto, se tiene que la expectativa de que este escenario se materialice, puede llevar a muchos inversionistas a monetizar sus ganancias, lo cual podría traducirse en la venta masiva de posiciones.
Lo mismo podría pasar con sectores con un apalancamiento elevado, como es el caso de la construcción.
Afortunadamente, no todos los sectores se ven afectados por igual. Algunos muestran mayor resistencia, e incluso, algunos pueden resultar favorecidos con una inflación moderada. Estas son áreas potenciales en las que buscar refugio a nivel sectorial.
Uno de estos es el sector energético, tales como las compañías petroleras y de gas. Pues, los precios de la energía suelen ir de la mano a los índices de inflación. Así que, es muy probable que estas obtengan buenos resultados cuando la inflación aumente.
Otro ejemplo de esto puede ser el sector de las empresas metaleras y de minería, especialmente aquellas enfocadas en oro. Lo mismo que algunas compañías de commodities.
En definitiva, la subida de precios en niveles controlados es natural y saludable. Pues, se trata de una señal de fortaleza y desarrollo económico. Si la inflación repunta, los precios de las acciones podrían reaccionar de forma desfavorable, pero algunos sectores podrían absorber mejor el impacto y otros están incluso preparados para beneficiarse. Es por esto que, el inversor, debe monitorear los índices y tener alarmar prendidas para poder migrar a carteras de inversión más defensivas en caso de que la inflación se acelere, incorporar oro o empresas que no requieran efectivo o que puedan aumentar los precios sin perder el negocio resulta de vital importancia para resguardarse.
(*) Analista técnico de mercados financieros. Creador de la Academia Sé diferente.
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