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El desborde, que se esperaba para el segundo cuatrimestre o para el segundo semestre del año, se adelantó. Los gremios que aún no cerraron sus acuerdos incrementaron sus aspiraciones en más de 50% en relación con lo que firmó la Federación de Camioneros en marzo. La Unión de Obreros Metalúrgicos (UOM) pidió 32%, el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), 35%, Alimentación trepó a 40%, y todos plantean un refuerzo de aguinaldo (a fin de año), o una revisión en diciembre de 2008.
Las empresas están «apretando los dientes» frente al futuro inmediato, con un economía recalentada, y frente a las presiones que se están experimentando dentro de cada establecimiento. En este último plano, los beneficiarios de los acuerdos de salarios de actividad, ya homologados por el Ministerio de Trabajo, comenzaron a formular peticiones de ajustes en distintos rubros -incentivos, premios, sistemas de productividad o de producción, adicionales por desempeño-, complementando los aumentos recibidos por vía convencional.
Otros han inaugurando una nueva modalidad, que consisteen reclamar beneficios antes de que se firme el acuerdo general, con cláusulas tales como: a) una suma fija, remunerativa o no remunerativa, independiente de los aumentos generales; b) incremento de los premios, otorgado por la empresa prescindiendo de otros incentivos y retribuciones variables ya existentes; c) reducción de las cuotas de los acuerdos generales, anticipándolas, o sencillamente unificando todas ellas en un solo aumento a partir de la fecha de homologación por parte del Ministerio de Trabajo o de la fecha anterior pactada; d) la creación de comisiones de negociación locales, por establecimiento o regionales, para analizar las vicisitudes del impacto en los precios en el ámbito de negociación; y e) la fijación de nuevas reglas en materia de aumentos, como la determinación de ajustes adicionales a los que se pacten, para que automáticamente operen como incremento adicional en cada acuerdo que se celebre y se homologue.
En pocas palabras, estamos presenciando el comienzo del proceso de negociación colectiva, por actividad, por región y por empresa, ya no para mejorar la distribución del ingreso, ya no para recuperar el poder de compra perdido en la crisis de 2001, sino, sencillamente, para tratar de cubrir los efectos de la inflación real.




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