5 de agosto 2023 - 00:00

La lactancia materna durante los controles mamarios y el tratamiento por el cáncer de mama 

Amamantar, siempre que sea posible, tiene múltiples beneficios, tanto para la mamá como para el bebé.

Lactancia materna

Lactancia materna

La semana mundial de la lactancia materna se conmemora en nuestro país del 1 al 7 de agosto y es una campaña a nivel global coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés) para crear conciencia y estimular la acción sobre temas relacionados con el amamantamiento.

¿Por qué es importante la lactancia materna? Porque esta ofrece los nutrientes que el bebé necesita para su óptimo desarrollo. Según la Organización Mundial de la Salud se aconseja de manera exclusiva hasta los seis meses de vida y luego continuar hasta los dos años o más en conjunto con la incorporación progresiva de otros alimentos, siempre que las posibilidades de la madre y el bebé estén dadas.

Amamantar, siempre que sea posible, tiene múltiples beneficios. En primer lugar, para el bebé ya que lo protege contra infecciones, y brinda una fuente segura e higiénica de alimentación, transmitiendo anticuerpos, lo que reduce el riesgo de desarrollar enfermedades como: obesidad, diabetes, leucemia, o muerte súbita infantil. En segundo lugar, para la persona que amamanta ya que reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario, de diabetes tipo 2, depresión postparto, anemia e hipertensión. Y, en tercer lugar, el medio ambiente por tratarse de un recurso renovable, que no deja huella de carbono. A su vez, es una forma económica de alimentar al bebé ya que no tiene costo alguno.

¿Qué pasa con los controles durante la lactancia?

Al prolongarse este período, los controles mamarios deben continuar realizándose en aquellas pacientes que tengan indicación (a partir de los 40 años o en pacientes menores en caso de antecedentes familiares o personales de cáncer de mama); y también en aquellas pacientes que presenten algún síntoma.

Las mujeres que amamantan no necesitan esperar hasta terminar la etapa de lactancia para poder realizar estas prácticas de control y diagnóstico. Tanto la mamografía como la ecografía pueden realizarse durante el amamantamiento ya que no tienen ningún efecto adverso para el bebé. Otros métodos de imágenes como la resonancia magnética mamaria con contraste (gadolinio) también pueden realizarse durante la lactancia esperando algunas horas luego de realizado el estudio para dar de mamar. En caso de evidenciarse alguna anormalidad en los mismos, la punción (biopsia) puede realizarse en una paciente que se encuentra amamantando.

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Lactancia materna, en un escenario de cáncer de mama: ¿qué hacer?

Otro escenario es el de las pacientes que cursan un cáncer de mama. En esta situación la lactancia está contraindicada durante el tratamiento con quimioterapia, hormonoterapia y anticuerpos monoclonales por el probable paso a la leche materna. En el caso de haber tenido una cirugía mamaria, la posibilidad de amamantar luego de la misma depende de varios factores como lo son el tipo de cirugía y extensión de la misma.

En el caso de una mastectomía no es posible amamantar del lado operado ya que se remueve prácticamente la totalidad de la glándula mamaria. De lo contrario, si se realiza una cirugía conservadora (donde se extirpa sólo una parte de la mama) en la cual se preservan los conductos mamarios, en algunas oportunidades es posible lactar luego del tratamiento.

En aquellas pacientes que pasaron por un tratamiento con radioterapia, la producción de leche de la mama irradiada puede verse afectada, pero es posible amamantar del lado no irradiado. Durante un tratamiento con radioterapia externa, se sugiere suspender la lactancia del lado que está siendo irradiado. Si la producción de leche no se ve interrumpida al finalizar los tratamientos por cáncer se podría lactar sin inconvenientes del lado operado o irradiado, o hacerlo de la mama no afectada.

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Siempre es importante consultar con el médico tratante para evaluar la posibilidad de continuar con la lactancia materna. Es fundamental destacar que cuando el amamantamiento no sea posible existen otras alternativas para la adecuada nutrición del bebé como lo son el uso de fórmula, o la extracción, previo a comenzar el tratamiento por cáncer de mama y su almacenamiento para su posterior uso. Es clave contar con el apoyo de especialistas que asesoren sobre la mejor opción en cada caso.

En la semana de la lactancia materna desde CIMA decimos que la decisión de amamantar es personal. Ninguna es “mejor” o “peor” madre por no poder o querer hacerlo y que es fundamental que las madres, más allá de ocuparse de sus bebés se ocupen también de ellas mismas y no pierdan de vista los controles sobre su cuerpo y su salud, clave también para el bienestar del bebé y el vínculo.

Dra. Luciana D´Angelo , Cirujana General- Especialista en Mastología en Centro Integral de Mastología (CIMA), MN 144014

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