Malvinas 1982 y las reglas de la guerra
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El hundimiento del Belgrano puede generar una discusión sobre si tuvo lugar o no en cumplimiento de las reglas de la guerra. Pero las bajas o víctimas era personal militar que formaba parte del esfuerzo bélico de la guerra.
Es difícil encontrar otra guerra en el siglo XX en la cual se hayan cumplido tan estrictamente las siempre invocadas convenciones de Ginebra, pero en los hechos raramente cumplidas. Los británicos no llevaron la guerra al continente, los planes argentinos de realizar alguna acción de sabotaje sobre instalaciones británicas en el continente europeo no pasaron de tales y así la guerra propiamente dicha quedó reducida a las islas y su decisivo entorno aeronaval.
Fueron dos fuerzas militares profesionales enfrentándose con las reglas de la guerra.
Las dos grandes guerras mundiales fueron también conflictos entre fuerzas militares profesionales, pero que terminaron involucrando a la población civil como participante obligada, la que terminó aportando millones de victimas. Los conflictos de la Guerra Fría entre fuerzas comunistas y anticomunistas, como las guerras de Indochina y Argelia de los franceses y las de Corea y Vietnam de los estadounidenses mostraron, en todos los casos, numerosas violaciones a las convenciones de Ginebra.
En este marco la guerra de Malvinas como tal al cumplir un cuarto de siglo pienso que merece un análisis desde esta perspectiva, insistiendo en que probablemente fue la guerra del siglo XX y lo que va del siglo XXI, en la cual más se cumplieron las convenciones de Ginebra.
Saber por qué fue así, puede resultar útil para comprender y eventualmente corregir las características de los conflictos bélicos del presente y del futuro.
Una de las causas mencionadas fue que se trató de una guerra entre dos fuerzas regulares, sometidas a los respectivos regímenes disciplinarios. Otra es que no existió una confrontación ideológica como cuestión central, aunque algunas interpretaciones británicas traten de presentarla como una lucha entre el totalitarismo y la democracia. No eran las ideologías enfrentadas como en Vietnam lo que dominaba el conflicto. Tampoco existían odios previos entre los pueblos, ya que la relación argentinobritánica tanto durante el siglo XIX como el XX mostró más puntos de coincidencia que de divergencia.
Lo importante hacia adelante es que al haber sido la de Malvinas una de las guerras más limpias del siglo XX, ello fue importante para que no dejara la secuela de odios que este tipo de guerras suele dejar entre los pueblos.
Quizás por ello, la decisión de que la Fragata Libertad en el viaje de instrucción que acaba de iniciar no toque puertos británicos no parece corresponder al tipo de actitud conveniente, dado que las Fuerzas Armadas de los dos países, en los últimos años, dieron sobradas muestras de diálogo, entendimiento y cooperación.




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