"Nos gobierna una banda"
(Elisa Carrió se despidió como diputada -ayer asumió su reemplazante en la Cámara- con una diatriba furiosa contra el gobierno de Kirchner, al que calificó de «banda». Al borde de perder los fueros criticó los ataques al presidente de la Cámara de Casación Penal de la Nación y le recordó a Néstor Kirchner que cualquier acusación debería haberla hecho ante la Justicia, no por televisión. Recordó que enfrenta juicios que pueden llevarla detenida, para lo cual ya tiene el camisón listo. Fue en un programa de Luis Majul.)
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
-
El "efecto embudo": por qué más deuda multilateral complica la baja del riesgo país
Elisa Carrió
E.C.: Si el Presidente tiene una causal de juicio político se la tiene que pedir al Consejo de la Magistratura. Pero lo que no puede hacer ningún presidente de un Estado republicano es ordenar, mandar y coaccionar. Yo no tengo nada que ver con Bisordi, nunca voy a tener nada que ver con Bisordi, nunca tuve nada que ver con Bisordi; pero lo que está en juego es una Cámara de Casación. Y lo que está en juego acá es el fin de la división de poderes de manera absoluta en la Argentina. Es el gobierno de una banda, integrada por los Fernández...
P.: Banda es delito...
E.C.: Sí, lo digo el último día como diputada nacional. Y lo voy a decir mañana sin fueros de la misma manera: está gobernado por una banda, compuesta por el Presidente, por los Fernández, por De Vido, que han tomado un patrimonialismo corrupto, tomado el Estado, y entonces hacen negocios. Toman los derechos humanos del pasado como factor de legitimación pero no les importan ni los derechos humanos del presente, ni lo que sucede en las cárceles, donde la gente está hacinada, ni que la gente se quede sin luz. Miren, hoy el jefe de Gobierno... Acá se denunció una cosa que es impresionante...
P.: Telerman...
E.C.: Claro. Dice que el jefe de Gabinete del Estado de la Nación argentina tapa las bocacalles para que la gente se inunde. Yo lo creo, porque hace un mes se quemó una villa. Entonces digo, vamos a la inseguridad ciudadana. Yo no sé qué país van a heredar nuestros hijos si nosotros tenemos el somnífero de la plata. Cada vez que tenemos dinero no importa que nos roben, no importa que nos maten. El poder sabe que puede robar cuando nosotros tenemos esa especie de admiración por el dinero de hoy. Entonces ya estamos en un punto límite. Vamos a una crisis de servicios. Hoy se mató la gente, ustedes vieron, se mató muchísima gente este fin de semana, se cortó la luz de 650 mil personas. Les voy a contar una anécdota de El Palomar. Le pregunto a alguien que estaba ahí, que no quiero revelar el nombre, cuántos aviones tiene la Fuerza Aérea argentina: dos Hércules. ¿Y cuántos helicópteros? Dos. ¿Ustedes entienden lo que yo les estoy diciendo? Detrás de las cáscaras ya no hay nada.
P.: En pocas horas no tiene más fueros...
E.C.: Voy a seguir diciendo la verdad. Yo tengo todos los juicios de ellos, así que me voy a presentar. Yo voy a seguir diciendo la verdad aunque vaya presa. ¿Qué problema hay? Yo tengo camisón, tengo todo. ¡Lo que yo no voy a perder es la dignidad frente a estos corruptos! Tengo un camisón rayado divino, rosado con blanco. Pero soy libre y quiero ser presidente para que todos los argentinos seamos inmensamente libres. Y esa inmensa libertad no te la quita la cárcel; lo que te quita esa inmensa libertad es humillarte ante estos temas. Ahí sí yo sería esclava, si me callara ante los Fernández, ante los De Vido.




Dejá tu comentario