18 de mayo 2006 - 00:00

"Ofendido y amenazado"

(El diputado y empresario Francisco de Narváez dialogó ayer por radio «Mitre» con Magdalena Ruiz Guiñazú, Ernesto Tenembaum y Marcelo Zlotogwiazda. En un diálogo con escasa imparcialidad, porque los tres se dedicaron a atacarlo, De Narváez se defendió de la imputación que le hizo el presidente Kirchner por tener una participación accionaria en el canal «América 2». No se justifica el ataque presidencial porque en definitiva también Rudy Ulloa, que fuera chofer del primer mandatario en Santa Cruz, hoy es empresario de medios. Sobre los canales de TV siempre hay situaciones confusas sobre los dueños cuando, inclusive, en este momento se sospecha que pasa a ser gobierno 40% de «Canal 9». Aparte de eso, los tres periodistas a coro hicieron imputaciones no justificadas a De Narváez como dueño de una parte accionaria de «América 2». Le dijeron que en ese canal no habría libertad de expresión porque una vez se impidió una intervención del arrepentido Mario Pontaquarto en el programa «Televisión Registrada». A su vez los tres atacaron a Rolando Graña porque defendió la posición de la empresa. En todos los medios el editor debe tener injerencia directa sobre el material que se emite, sea en prensa gráfica, radial o televisiva. Aparte de eso, la imputaciones de Ruiz Guiñazú, Tenembaum y Zlotogwiazda, son menos justificables por hacerlo desde un medio monopólico como es «Clarín» al cual ni se atreverían a criticar, o durarían un día en sus puestos. Quienes trabajan en monopolios como «Clarín» no pueden hablar de ética de prensa cuando ese diario es socio del Estado en Papel Prensa, actuó en connivencia con los militares del último Proceso y sacó el beneficio de concesiones de onda baja sin licitación con adjudicación directa e ilegal en los últimos tres meses de la presidencia de Carlos Menem. De estas vergüenzas nacionales nunca hablan los periodistas del monopolio para defender el salario, por lo cual no deberían salir a criticar la simpleza de que un editor impidió una aparición en un programa. Aquí lo principal del extenso diálogo.)

PERIODISTA: ¿Qué respondea los dichos de presidentealudiendo a usted?

Francisco de Narváez: Estamos hablando no sólo del presidente Kirchner, sino de la investidura presidencial. Pero esas palabras en boca del Presidente suenan a mi gusto ofensivas y son amenazantes, y eso no se lo voy a permitir. No solamente como ciudadano, y como miembro de una familia que hace sesenta años ha invertido en la Argentina, sino como diputado nacional. Tal vez al Presidente le molesta que muchos argentinos cumplamos con nuestra obligación de expresar nuestras ideas, muchas veces coincidentes, muchas veces disidentes. Yo he votado en contra del Consejo de la Magistratura, yo voté en contra de los cargos específicos, pero creo que esta ofensa excede ya los límites de un razonable antagonismo en lo político. Ha puesto en duda mi honestidad, mi historia, el origen de mis bienes, pero también creo que ofende a los argentinos, o tratarlos de subdesarrollados.

P.: ¿Por qué habla de amenaza?

F. de N.: La amenaza tiene que ver con esto de que él cuenta con mucha información. El tiene la obligación, como presidente de la Nación, de darla conocer, porque sino está velando, y está haciendo una amenaza velada hacia una cantidad importante de personas que trabajan en este medio, en el cual mi familia es inversionista.

P.: ¿A qué le atribuye usted el hecho de que el Presidente se haya referido a su canal y a usted?

F. de N.: Yo creo que a él no le gusta, definitivamente, que el canal «América», en el cual mi familia es inversionista, tengamos una posición crítica en muchos actos del gobierno. Siempre decimos al aire que si ellos creen que lo que se dice es o no verdad.

P.: ¿Quiénes serían los empresarios que no se pueden mostrar según lo que dice el Presidente

F. de N.: Mire, yo creo que en el grupo empresario de «América» está la familia Avila, de larga tradición, Luis Nofal, José Luis Manzano -tal vez se refiera a él- y Daniel Vila. Ninguna de estas personas lo hace en forma oculta, todos saben que estamos como socios en el canal.

P.: Yo no creo que en «América» haya libertad. «América» fue protagonista, cuando usted ya era dueño, de un episodio de censura y que es difícil encontrar otro de la misma gravedad, como fue la censura en «TVR».

F. de N.: El tema de la censura y de la libertad de expresión en nuestro medio fue contestado ayer claramente cuando un colega suyo, el señor Román Lejtman... Discúlpeme Magdalena y Ernesto, vuelvo a repetir, creo que el Presidente, al entender que éste es un medio opositor, descalifica a los accionistas por su presente y por su pasado, y de la misma forma se traslada esta condición a los periodistas del medio.

P.: Kirchner tiene algunos aspectos que son lesivos en la actividad de prensa, pero tampoco me convence que un empresario que...

F. de N.: Ernesto, usted tiene razón, y yo tengo todo el respeto por su opinión, lo que le pido, es que escuche y respete la mía, que es muy clara. Si el señor Presidente tiene algún tipo de encono con el medio de «América», y con los periodistas, y tiene información, que él dice que la va a ir dando de a poco para que los argentinos se vayan enterando, tiene la obligación de darla ahora.

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